lunes, 12 de abril de 2010

Cristiano es más alto, pero Messi es más grande

Jornada 31. Madrid 0- Barcelona 2. 10 de abril de 2010.

El Madrid-Barça, el partido del milenio, ha servido para que el Barça demuestre una vez más que su modelo futbolístico rompe esquemas y está a una altura nunca antes vista. La Masía (7 canteranos en el once inicial del Barça, y 8 acabaron el partido tras la entrada de Iniesta) se impuso al talonario de Florentino (más de 150 millones de euros en el once inicial, con otros 120 en el banquillo y la grada), en un nuevo canto al fútbol en el que el Barça ganó con bastante superioridad a pesar de jugar sin un 9: no estaba Ibrahimovic y tampoco le suplió un jugador en esa posición, ya que Messi jugó de falso delantero. Xavi, una vez más Xavi, fue la clave del Barça. El egarense dio todo un recital de fútbol en el Bernabeu, y dirigió a su equipo a la victoria, sin dudar, sin fallos, y con el liderazgo que otorga su inagotable talento.

Respecto al permanente debate Messi-Ronaldo, el partido también resultó bastante revelador. CR había declarado días antes del partido que él era más alto y ancho que Leo, ante la pregunta de un periodista de quién era el mejor jugador. Es conocida la anécdota de Napoleón con uno de sus principales oficiales, que aludió a su baja estatura: "usted es más alto, pero yo más grande". Algo así es aplicable a la comparativa de los dos cracks, y viene al pelo tras las declaraciones del portugués: Ronaldo tiene un físico más poderoso, curtido en horas de gimnasio y entrenamiento. Pero el talento de Messi está a años luz del de cualquier otro futbolista, incluido CR. Messi es pura imaginación, pura rapidez, puro desborde. CR es un atleta. Messi es un artista. Ronaldo es la versión moderna del portugués Eusebio. Messi es la versión moderna del argentino Maradona. Ronaldo será un futbolista recordado. Messi será una leyenda.

El derbi empezó de forma extraña, debido a la alineación de Guardiola. Iniesta, penalizado por su reciente lesión y el gran estado de forma de Pedro, empezaba en el banquillo. Y Alves de extremo derecho. Así Guardiola apostaba por enfrentar a un gladiador como Puyol a CR con la ayuda de Piqué, y por frenar las subidas de Marcelo, siempre peligroso por la izquierda. Los dos centrales cumplieron con creces, y anularon junto a Milito a los dos delanteros blancos. Alves, a pesar de no aportar demasiado en ataque como extremo, sí ayudó a contener la principal banda de ataque merengue. Igual que Pedrito ayudó mucho en el otro extremo para tapar a Sergio Ramos. Pero Guardiola y su Pep Team también ganaron la batalla en el centro del campo...donde se ganan la mayoría de los partidos: Xavi, Busquets y Keita fueron muy superiores a Alonso, Gago y Marcelo.

El partido fue muy táctico, por la batalla de estrategias. El Barça dominaba claramente y controlaba, pero sin la referencia de un 9 y con Messi rodeado de jugadores blancos, le resultaba difícil llegar. Aún así, Mejuto no quiso ver un penalty al genio argentino en el minuto 10, tras una internada eléctrica por la derecha. En el minuto 20, la situación estaba en el alambre: el Madrid jugaba al contraataque y a arreones, pero llegaba con algo más de peligro. Pero el Barça seguía dominando, y cada vez daba más sensación de autoridad y de peligro. El juego culé era mejor, pero cualquiera podía marcar.

Cerca de cumplirse la media hora de juego, Mejuto decidió realizar una nueva ayuda al Madrid: le perdonó por dos veces en un solo minuto la segunda amarilla a Xabi Alonso. En la primera, interceptó en la barrera un balón de Messi que apuntaba a gol, y segundos después birló a Xavi un balón con la mano en el suelo. Mejuto pitó falta pero perdonó de nuevo la evidente tarjeta que expulsaba al cerebro madridista. El capitán del Barça (y otros compañeros) protestaron amargamente al producirse las dos concesiones en tan poco tiempo, y Mejuto sí sacó entonces la tarjeta a pasear: amonestó a Xavi. Esta acción resume la actuación del colegiado. Perdonó la expulsión a Sergio Ramos en varias ocasiones (al final del partido la actitud violenta del jugador andaluz era evidente...no fue el único blanco que mostró su mal perder en el tramo final), cerró los ojos ante las repetidas faltas de Gago que no fueron amonestadas, ignoró el mencionado penalty a Messi...en definitiva, realizó un arbitraje que favoreció claramente al Madrid. ¡¡No es casualidad que desde 1999 el Madrid no hubiese perdido ningún partido con Mejuto!! En toda la trayectoria del árbitro, el Madrid sólo había perdido un 7% de los partidos arbitrados por él, el Barça un 31%. Un claro ejemplo de árbitro pro-madridista. Y esto se vio en el campo. Aún así, el descarado arbitraje no consiguió darle puntos al Madrid.

En lo futbolístico, seguía el dominio del Barça. Así, en el minuto 31, los dos colosos culés, Messi y Xavi, se inventaron una pared para superar a la defensa blanca. Pura calidad, y pura eficacia en la ejecución. Albiol pareció un muñeco de trapo en el control orientado de Messi con el pecho. Primer gol, y el Bernabeu en silencio. El faraónico proyecto de Florentino se tambaleaba como nunca. Toda España escuchó entonces cómo el comentarista de La Sexta defendía que el control de La Pulga había sido con la mano. Se le vio el plumero a este comentarista, que es un buen ejemplo de toda una estirpe de periodistas deportivos forofos sin ningún tipo de criterio futbolístico, que tanto abundan en España. Las imágenes demostraron la necedad de sus palabras.

A partir de ahí, el Barça siguió dominando y el Madrid fue menos equipo, especialmente tras el gran gol de Pedro a pase de Xavi una vez más. Gago no supo nunca dónde estaba la pelota, Higuaín ni la olía, el centro del campo caía constantemente en las imprecisiones...Marcelo y, sobre todo, Ronaldo eran los únicos que lo intentaban, pero en general las llegadas eran bastante tímidas, y Piqué y Puyol fueron dos titanes en defensa. Y Valdés, el portero más en forma de la liga. El canterano se mostró segurísimo en todo momento, y en la segunda parte, ya con 0-2, sacó dos importantes balones a Van der Vaart y Ronaldo. Una llamada más a la puerta de la selección. A estas alturas, sería una verdadera injusticia que Del Bosque no llevase a Valdés al Mundial.

En el tramo final, ya con el partido decidido, Casillas recordó que él es portero titular de la Selección. Le sacó dos goles a Messi en dos fogonazos del argentino (ambos a pase de Xavi, colosal), que habrían supuesto un resultado vergonzoso. El Madrid, a estas alturas, era ya una banda de futbolistas que sólo sabían dar patadas (incluso Xavi Alonso acabó desquiciado e incurriendo en la violencia), buscar jugadas individuales y perseguir el balón sin sentido, un balón que para los futbolistas de la cantera del Barcelona es un amigo, el elemento que hay que cuidar, y el único camino hacia la victoria.

Al final, y con el Bernabeu medio vacío, los blaugrana celebraron la victoria casi como la Liga, a pesar de que aún faltan 21 puntos y cualquier cosa puede pasar (menos ventaja tenía el Barça en la última liga que ganó Capello). Y Milito, en el túnel de vestuarios, le recordó a Valdano que sus palabras habían estado muy mal. No todos los argentinos son bocazas. Algunos se limitan a hacer su trabajo, y a hacerlo bien.

2 comentarios:

  1. Me gusta. Me parece una buena crónica. OK a lo de Valdés, el tipo ha mejorado enormemente con los años. Está en forma, ¿pero más que Iker? No estoy de acuerdo con calificar a Alonso de violento. Y de la misma manera que los errores de Mejuto no pudieron definir el partido, no se puede atribuir el porcentaje de derrotas del Barça con Mejuto al arbitraje de éste. En cada uno de esos partidos el barça probablmente cometió errores que fueron más decisivos que el arbitraje. Finalmente, vigila que tu propio forofismo no te acabe convirtiendo en parte de esa "estirpe de periodistas deportivos forofos sin ningún tipo de criterio futbolístico". La imparcialidad es imposible de alcanzar, pero es deseable intentarlo.

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  2. Sobre la estirpe de periodistas deportivos...no pretendo ser imparcial, y de hecho la crónica en ningún momento lo muestra, y dejo claramente ver mis colores (no pretendo ser objetivo, sino dar mi visión personal, que por supuesto es sesgada). Pero desde luego te aseguro que sé mucho más de fútbol y tengo mucho mayor criterio que toda esa CALAÑA. Ahí está el tema

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