Jornada 35. 1-2 de mayo de 2010.
A sólo tres jornadas para el final, la Liga sigue estando pendiente de lo mismo, de que o Barça o Madrid tengan un fallo. Con 9 puntos por disputar, el Barcelona lo tiene más a favor, ya que 6 puntos se dan por seguros (los dos partidos en casa ante Tenerife y Valladolid) y si el Madrid cede un empate en uno de sus partidos (salidas a Mallorca y Málaga -ambos jugándose la vida por la Champions y el descenso- y en casa ante el Bilbao) la Liga irá a Canaletas casi seguro.
El Mallorca-Madrid de la próxima jornada será clave. Si el Madrid no gana, la Liga será culé. Si el Madrid gana, el Barça deberá vencer en Sevilla, o bien (dando por sentada la victoria de los merengues ante el Athletic) irá a la última jornada en desventaja, dependiente del tropiezo del Madrid en Málaga. En este caso reviviremos los finales de Liga de la época de Cruyff, con las visitas del Madrid a Tenerife y el penalty de Djukic ante el Valencia. Si bien, para que esto ocurra, tienen que darse todas las circuntancias mencionadas: victoria del Madrid en Mallorca, pinchazo del Barça en Sevilla, y victoria del Madrid al Bilbao. El Barça, por tanto, lleva ventaja.
Y la ventaja, además del calendario y las probabilidades, también es una cuestión de feeling. Los azulgrana vencieron al Villarreal sobradamente y con un gran juego pese a todas las circunstancias adversas, mientras el Madrid sufrió hasta el último minuto contra Osasuna en casa, y se puede decir que la victoria llegó de milagro.
El Barcelona venció en Villarreal una auténtica final, con sólo 3 días de recuperación ante el traumático y exigentísimo partido ante el Inter. A pesar del bajón de moral, del cansancio, de algunas bajas importantes, (Iniesta, Abidal, Ibra en el banquillo)...el Barça se impuso con solvencia, con un juego brillante y una enorme superioridad. Xavi y Messi recuperaron su mejor tono y entre ellos dos destrozaron al submarillo amarillo. Incontestable. Tras la previsible victoria contra el Tenerife, los culés intentarán sentenciar la Liga en Sevilla. Seguramente lo harán contra un equipo en el que no estará Luis Fabiano. El partido podrá significar el vigésimo título liguero para el mundo culé.
El Madrid, sin embargo, tiró por enésima vez de épica, con otra de sus ya típicas remontadas. Osasuna, un equipo de segunda fila que aún no está salvado del descenso, puso contra las cuerdas en su propia casa al Madrid de Florentino, que siempre fue por detrás en el marcador. El segundo gol de Ronaldo, en el minuto 89, alivió al madridismo, que ya veía escapar el último título en una temporada que empezó con el triplete como objetivo expreso. Antes de este último gol, con 2-2 en el marcador, Osasuna tuvo dos ocasiones clarísimas ante Casillas, una de ellas a puerta vacía, que el delantero del equipo navarro falló inexplicablemente. Así de inexplicable fue la victoria blanca. Como inexplicable es este Real Madrid.
El Mallorca venció en Bilbao, una victoria que le da alas en la lucha por la Champions. El Madrid visitará las islas la próxima jornada, para el decisivo duelo por el título. También será decisivo para los de Manzano. Un partido para ver y disfrutar. Tensión máxima. Adrenalina pura. Todos los madridistas y culés estarán pendientes del duelo.
El Sevilla venció al Atlético en el partido en el que los colchoneros no hicieron nada por ganar. A pesar del gol de Tiago, que empataba el encuentro, los dos penalties absurdamente cometidos por Valera y Perea hablaron a las claras de lo que pensaba el Atlético de este partido. Reservándose para las citas importantes, e interesados en perder (para favorecer que el Sevilla ocupe la cuarta plaza de Champions y así libere la plaza europea en caso de perder la final copera), los atléticos se lo pusieron en bandeja a los sevillanos. Sin embargo, éstos pierden a Luis Fabiano por dos semanas. Serio contratiempo: baja clave, especialmente dada la complejidad de partidos como el del Barça o la final de Copa. Ni queriendo ayudar se pueden asegurar los favores en el fútbol. Así es este deporte.
En la zona baja, cada jornada cambian las cosas en un final de temporada en el que todo el mundo intenta desesperadamente librarse del infierno. Hasta el Xerez, que hace tres meses estaba con pie y medio en segunda, ha hecho méritos en los últimos dos meses para librarse, y tiene opciones, aunque pocas. Venció al Almería, que podía haberse salvado pero tendrá que sufrir un poco más; igual que el Osasuna (que desperdició la gran oportunidad de salvarse en el Bernabeu).
El Valladolid, segundo mayor candidato al descenso, empató en casa contra el Getafe, y lo tiene bastante mal. Sin embargo, tiene motivos para tener fe. Su calendario es bastante más favorable que el de Tenerife y Málaga, a pesar de tener dos puntos menos que éstos.
Los grandes beneficiados de la jornada fueron Zaragoza, que da un paso clave para la salvación con su victoria en Coruña, y Tenerife, que venciendo al Racing condena a éste a sufrir, e iguala al Málaga en la tabla.
El Málaga empató en casa contra el Gijón, que tampoco se libra por el momento a pesar de su buena primera vuelta. Tras la excelente campaña del año pasado, la afición malagueña está destinada a sufrir hasta el final. Y con un calendario más que complicado: visitas a Bilbao y Getafe, y último partido en casa contra el Madrid.
El Racing está sólo un punto por encima de Tenerife y Málaga, pero depende de sí mismo y tiene duelos asequibles: jugará en Valladolid, y en casa contra el Gijón. Puede ocurrir que Canales llegue al Madrid de un equipo descendido. O como el héroe que lo evitó. Habrá que verlo.
Todo el que tenga problemas de corazón...que no vea la TV ni escuche la radio en los próximos fines de semana. Porque no habrá tregua.
lunes, 3 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario