lunes, 4 de octubre de 2010

Una Liga más igualada

Lunes, 4 de octubre de 2008.
Jornada 6.

Un año más, los dos grandes del fútbol español siguen por el mismo camino.

El Barcelona sigue su guión de modo coherente: buen juego, fútbol ofensivo y de combinación...arte y estética. El cambio de Presidente apenas se ha notado salvo por la ausencia de política en el discurso (lo cual tranquiliza a la prensa central), y en lo deportivo Guardiola sigue apostando por su ideario con una versión mejorada respecto al último curso: Villa ha sustituido a Ibrahimovic. El asturiano, pichichi con España en la Eurocopa y el Mundial, y bandera del Valencia en los últimos años en los que se ha inflado a meter goles, se adapta mejor por su movilidad al juego del Barça, mientras que Ibra, un jugador con una personalidad compleja, es mejor jugador para el Calcio, y así lo está demostrando en el Milán. Al final, todos contentos. Villa todavía no tiene los registros goleadores que se le suponen, pero ya ha mojado, genera muchas ocasiones, tiene mucha hambre y sobre todo ha dado muestras de una mayor adaptación al juego blaugrana en unos pocos partidos que el sueco en toda una temporada. Esto, al margen de los resultados (para esto hace falta más tiempo), ya es una gran noticia para el barcelonismo.

El Madrid sigue persiguiendo los resultados en su doble urgencia actual: primero, ganar un título tras una importante sequía de títulos y juego. Segundo, pero incluso más importante hoy por hoy: evitar que el Barça continúe su avalancha de títulos, ya que los culés están de moda, tanto en juego como en un creciente número de simpatizantes y aficionados. De acuerdo con eso fichó el pasado verano a Mourinho, técnico resultadista y efectivo donde los haya, como último cartucho ante el Barcelona de Guardiola, proyectado también en la Selección Española en la que el equipo culé cuenta con la columna vertebral del equipo campeón del mundo. Así son las cosas, hoy por hoy el Madrid es el segundo equipo en España, el que va a rebufo y el que tiene la presión. Un nuevo tropiezo esta campaña, tras el segundo año y cerca de 400 millones en fichajes, sería desastroso.

Así, nos espera un duelo apasionante un año más. Tanto en lo futbolístico como en lo dialéctico (las ruedas de prensa con malas pulgas de Mourinho y sus provocaciones en el campo han tardado poco), el combate será de lo más entretenido.

A día de hoy, el Madrid aventaja por un punto al Barça, pero el Barça aventaja mucho en juego al Madrid. Ocurre que al Barcelona le está costando ganar los partidos cuando le falta alguna de sus piezas básicas (Messi, Xavi, Villa, Iniesta). Así han llegado sus dos tropiezos, ambos en casa y contra dos equipos menores, Hércules y Mallorca. Las rotaciones hacen daño al equipo de Guardiola, que tras algunas bajas importantes (Márquez, Touré, Henry) se empeña en apostar por canteranos o jugadores aún no bien adaptados (Mascherano), pero los resultados parecen decir que esto hay que hacerlo más despacio. En cualquier caso, las tres victorias incontestables en sus desplazamientos (entre ellos en el Calderón y San Mamés, visitas duras y de enjundia), mostrando un juego espectacular, así como la capacidad de generar ocasiones en cada partido, no hace por ahora preocupante la situación.

En el Madrid la situación se ha invertido en la última jornada: la abultada victoria ante el Deportivo oculta las carencias de un equipo que se ha dejado dos empates y ha ganado inmerecidamente en alguna ocasión (como a la Real Sociedad), y que también depende en demasía de su once titular. Las mejores noticias para el madridismo: por fin se ha librado de Guti y Raúl, dos genios que no supieron retirarse a tiempo de Chamartín. Para sustituirles han llegado dos jóvenes talentos: Ozil, genial futbolista alemán destinado a iluminar el juego blanco en los próximos años, y Di María, jugador habilidoso y de calidad que tendrá que demostrar si está a la altura del reto. Por ahora, ambos responden, especialmente el alemán, que se ha ganado al Bernabeu con una rapidez propia de un gran jugador y un líder natural.

Por encima de los dos grandes se sitúan Valencia y Villarreal; Levante está de moda. El equipo de Emery ha superado sus importantes bajas por traspasos de mundialistas (Villa, Silva, Marchena) con un mayor espíritu colectivo, y con jugadores antes secundarios que ahora asumen galones de protagonista como Mata, Pablo o míticos "venidos a menos" como Joaquín o Vicente. A éstos se unen las nuevas incorporaciones en ataque, Aduriz y Soldado, que aportan mucha pólvora arriba, además de un grupo de jugadores de rango como Banega, Chori Domínguez, Tino Costa o el incansable Albelda. El Valencia cuenta con un ataque espectacular y con muchas opciones; la incógnita del equipo che reside en una defensa falta de jerarquía y de recambios, y posiblemente esto se note a lo largo de la temporada. Sin embargo, hasta ahora a Emery le ha dado para mantener la primera posición, así como la ilusión de una afición que, sorprendentemente, apenas echa de menos a las estrellas vendidas hace unos meses.

El Villarreal es el equipo a seguir esta temporada, ya que tiene un bonito plantel que promete mucho fútbol. Se presenta como el animador de la Liga este año. Su ya potente plantilla (Rossi, Nilmar, Cazorla, Senna, Bruno...) se ha reforzado con un virtuoso como Borja Valero, que el año pasado deslumbró en Mallorca, y con un Marchena que quiere agotar sus últimos años de fútbol a un buen nivel, demostrando su jerarquía que le reconocieron más Aragonés y Del Bosque que Emery, su entrenador en el Valencia. El submarino amarillo, con el magnífico Cazorla recuperado para alegría de todos, y Bruno y Valero, nuevos convocados para la Selección, será un duro rival para los grandes, y serio aspirante a los puestos de Champions.

Por lo demás, siempre estarán Sevilla y Atlético, los últimos más que nunca gracias a sus 2 copas de 2010 y algunos buenos refuerzos. El Sevilla, pese a un mal arranque y un Luis Fabiano dimitido temporalmente, tiene mucho equipo y tendrá que crecer. Manzano es un buen entrenador, por tanto son muchos argumentos como para dar un voto de confianza a los andaluces.

En cuanto al resto, por Europa pueden pelear otros equipos como el Bilbao o tal vez el Getafe. Como equipo revelación tal vez haya que seguir a la Real Sociedad, que con un grupo de jugadores que reúnen fuerza, talento, experiencia y desparpajo (Prieto, Zurutuza, Griezzman, Aranburu, Tamudo, Llorente...), puede dar mucho que hablar. El Madrid ya lo sufrió en sus carnes, y salió de Donosti con tres puntos con mucha suerte y de rebote.

También da la impresión de que este año habrá más lucha que nunca por el descenso. Equipos que generalmente no pasan apuros, como el Deportivo, están dando muestras de muchos problemas en el arranque. Pero el equipo coruñés no será el único que lo pasará mal. Habrá muchos más. La liga se presenta más igualada que el año pasado, tanto por abajo como por arriba.

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