martes, 14 de diciembre de 2010

El Barça lo eclipsa todo

Jornada 15
12/12/2010

El equipo de Guardiola dio el domingo ante la Real Sociedad (5-0) una nueva lección de fútbol, y ya son muchas. Lo más meritorio de esta victoria es posiblemente eso: que este equipo nos ha acostumbrado de tal manera a su espectacular nivel de juego, que un partidazo como éste ya casi no es ni noticia, no sorprende. Sin embargo, lo que están haciendo los chicos de Guardiola, por tercer año consecutivo, tiene mucho mérito, y merece la pena pararse a considerarlo.

El Barça metió 5 goles a un buen equipo, una Real Sociedad que seguramente peleará hasta el final de liga por puestos europeos. Un equipo que este año ha tuteado al Madrid en San Sebastián (perdiendo por un inmerecido 1-2 un partido que debía haber ganado y en el que jugó contra el Madrid de tú a tú). El once donostiarra tiene mucha calidad, conjugando jugadores experimentados y curtidos con jóvenes talentos que le dan al equipo un aire fresco, de fútbol intenso y creativo. El alma del equipo está en los medios ofensivos, abanderados por Xavi Prieto, Griezmann y Zurutuza, grandes futbolistas que marcan el estilo del club vasco. Respaldados por Rivas, medio destructor, y con Llorente como ariete con experiencia, ningún equipo hasta ahora había sido muy superior a la Real, hasta que llegaron al Camp Nou.

Y es que el Barça, cuando juega como sabe, es imparable. Así lo atestigua la Real, que se llevó un 5-0 como el Madrid dos semanas antes. El Barcelona está que se sale, y si podía haber la duda de la falta de motivación para esta temporada (tras tantos títulos ganados en los últimos dos años, coronados con el Mundial este verano), los chicos de Guardiola han recibido la pizca de motivación que les faltaba: la llegada de Mourinho, y el aumento de las hostilidades y declaraciones prepotentes desde Madrid abanderadas por aquel y por Cristiano Ronaldo. El Barça ve sus declaraciones, y ve la presión de la "caverna mediática" (oportuno nombre universalizado por Laporta)...y se limita a callar y jugar. En el campo demuestra su valía, y vaya si lo demuestra. En este momento poca gente discute que es el mejor equipo del mundo, y los tres finalistas para recibir el Balón de Oro son Messi, Xavi e Iniesta, los tres canteranos de oro del Camp Nou.

Con el refuerzo de Villa, el Barça ha alcanzado la excelencia y vuelve a estar al nivel del Barça del triplete, posiblemente por encima...palabras mayores. Tras la marcha de Etoo, el equipo se desnaturalizó para poder acoplar a Ibrahimovic. Pero con Villa ha vuelto la movilidad y el engranaje funciona ahora a las mil maravillas.

Pero lo más meritorio de todo esto es cómo se produce. En el once ideal del Barcelona, hay ocho canteranos (5 de ellos catalanes): Valdés, Puyol, Piqué, Busquets, Xavi, Iniesta, Pedrito y Messi. Además de estos, están Bojan, Jeffren, Thiago, Fontás, Bartrá, Nolito, Vázquez y otros que pueden ayudar al primer equipo en cualquier momento. Esto, en un tiempo en el que el fútbol se ha mercantilizado, en el que en la mayoría de estadios los jugadores nacionales escasean, es un soplo de aire fresco, y algo que debe ser admirado. El público y los seguidores se pueden sentir identificados con su equipo al cien por cien, porque el alma del equipo proviene realmente de la cantera, es un equipo DE CASA. Mucho más de hecho que el Dream Team, en el que los jugadores vascos y foráneos constituían el núcleo duro del equipo, con Guardiola, Ferrer y Amor (y al final Sergi) siendo los únicos representantes potentes de la casa.

Haciendo una comparación, en el once actual del Real Madrid sólo hay un canterano: Iker Casillas. La otra cara del fútbol.

Y es especialmente bueno y positivo, además de romántico, que éste sea el modo de vencer del Barça, y de dejar una huella imborrable en la historia del fútbol, que con la entrega del próximo Balón de Oro sumará otro símbolo imperecedero a la trayectoria iniciada con el año de las 6 Copas. Un equipo que además de ganar, lo ha hecho con buenas maneras, con respeto, juego limpio y humildad. Hablando en el campo y respetando siempre al rival. Sin grandes discursos prepotentes. Sin grandes titulares y estrellas mediáticas. No presumiendo de tener el mejor equipo, sino haciéndolo evidente en el césped. No valiéndose de aparatos mediáticos, sino hablando sólo el idioma del deporte y la competicion.

Todo esto, para los amantes del fútbol, es algo que hay que disfrutar, que hay que saborear, y que hay que reconocer. El Barça de los últimos tres años engrandece el fútbol, el deporte y la vida en general. Es la prueba de que se pueden hacer las cosas bien. De que se puede ganar con buenas maneras. De que que se puede jugar bonito y ser el campeón.

Esto lo simbolizó perfectamente Guardiola en el campo del Chelsea, un par de minutos antes del inolvidable golazo de Iniesta que daría el billete para aquella Copa de Europa: felicitando deportivamente a Guus Hiddink, y reconociendo el gran trabajo defensivo del Chelsea, que el Barça no había sido capaz de superar hasta el gol del manchego. Ese gesto de grandeza, de elegancia, habla de un equipo que, aunque casi siempre gana, sabe perder como los mejores. Y por eso la carrera posterior por la banda, las lágrimas de alegría...fueron doblemente merecidas y románticas. Igual que todo lo que ha pasado hasta el día de hoy, incluyendo el baño al eterno rival con el 5-0 al equipo de Mourinho. Un partido emocionante y merecido. Un orgasmo para la afición culé.

Ante toda esta avalancha de fútbol y buen gusto, todo lo demás es accesorio, no importa gran cosa. Porque los goles del Madrid son feos al lado de los del Barça. Porque Cristiano a veces llega a parecer un jugador de segunda clase comparándolo con Messi. Porque Ozil es muy bueno, pero al lado de Iniesta no hay color. Porque Mourinho ya cansa y episodios como el de Preciado o el 5-0 lo van poniendo en su sitio. Por eso da igual el 1-3 del Madrid en Zaragoza (equipo destinado al descenso casi irremediablemente), o el empate del Valencia, o la derrota absurda del Villarreal en Getafe con un hombre más toda la segunda parte, o los goles de Llorente que no para de sumar puntos y puntos para el Bilbao, o las peripecias del Atlético. Porque este Barça lo eclipsa todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario