martes, 24 de mayo de 2011

La Liga del Barça, en cifras

La temporada 2010-2011 ha terminado con la tercera Liga consecutiva ganada por el F.C. Barcelona, logro cuyo último precedente se remonta al año 1993, en que el Dream Team de Cruyff ganaba su tercera liga en la reedición del naufragio blanco en Tenerife. Casi 20 años sin que un equipo haya sido tan dominador en la Liga Española.

El dominio del Barça se plasma en multitud de frentes y aspectos, que dan muestra de la hegemonía del equipo blaugrana en el fútbol español.

Para empezar, el hecho de ganar tres ligas consecutivas y con bastante superioridad: en 2009 y 2011 se proclamó campeón en la jornada 36. Por otra parte, en los 6 enfrentamientos contra el Real Madrid en estas tres ligas, el Barcelona ha vencido en 5 ocasiones (incluyendo el 2-6 del año del Triplete, y el 5-0 de la última liga ante Mourinho) y el otro partido acabó en empate. Este registro tan contundente ilustra la distancia entre Madrid y Barça en los últimos tiempos, que a pesar de haberse reducido, sigue siendo evidente sobre todo en el nivel de juego. Esto se ha reflejado perfectamente en la serie de los 4 clásicos de 2011, en que Mourinho optó por una táctica ultradefensiva, claramente amedrentado por el 5-0 de la primera vuelta de Liga.

Viendo los datos globales, el Barça ha sido campeón con 96 puntos (99 el año anterior, y 87 en el año del Triplete, en que sacó 9 puntos al Madrid, que acabó con 78), ganando el título en dos de las tres ocasiones en la jornada 36. En las tres Ligas ha sido el mejor en goles marcados y encajados, con diferencias de goles espectaculares (+70 en el 2009 y +74 en 2010 y 2011), lo que muestra el estilo de ataque del equipo catalán. El Barça sólo ha cedido una estadística en este sentido en las dos últimas ligas, en la que ha acabado con la mejor diferencia de goles aunque superado en los goles marcados. En esta cuestión en la última temporada ha influido la victoria de Liga anticipada, tras la que el Madrid y Cristiano Ronaldo se han lanzado a por los objetivos de record de goles y Pichichi, mientras el Barça ha afrontado estos partidos con los suplentes, pensando ya en la final de Wembley.

Cabe destacar las espectaculares cifras de goles encajados, probablemente el gran punto de mejoría o salto cualitativo de este Barça (como el de Reikjard) respecto del Dream Team de Cruyff. El Barça sólo ha encajado 21 goles, y Víctor Valdés ha ganado su cuarto Zamora (tercero consecutivo), que es mérito tanto del equipo, el mejor defensor del mundo aunque se defienda atacando, como propio de un portero que ha alcanzado la madurez futbolística y ha ofrecido un nivel de juego espectacular en los últimos dos años, posiblemente el segundo portero del mundo, tras el único Iker Casillas.

Además de los puntos y los goles, hay otras señas de identidad plasmadas en las estadísticas. Así, el Barça destaca en fairplay: ha sido el equipo de la Liga que ha recibido menos amarillas (1,92 por partido) en la liga 2010/2011, y el que ha cometido menos faltas (10,26 por partido). Esto tiene su lógica, en un equipo que defiende mediante la posesión de balón, y que recupera muchos balones mediante la presión adelantada asfixiando la salida del rival.

Pero si hay una seña de identidad de este Barça, heredero del Dream Team de Cruyff, es la posesión del balón y la combinación, el "tiqui-taca". Ahí, las estadísticas son demoledoras: con un total de 26.661, el Barça ha efectuado un 59% más "pases buenos" que el segundo clasificado, el Madrid (16.783). Dentro de los mejores 10 pasadores de la Liga, se cuelan 6 jugadores blaugrana: Xavi, Alves e Iniesta (los 3 primeros, por orden), Busquets, Messi y Piqué (5º, 6º y8º). Los otros puestos son para otros peloteros de la Liga que hacen de "faros" en sus equipos: Bruno (Villarreal, 4º), Verdú (Espanyol, 7º), Gabi (Zaragoza, 9º) y Xabi Alonso (Real Madrid, 10º). Ampliando la lista a los 20 primeros, se colarían también Abidal (15º a pesar de estar 2 meses fuera de competición por su tumor de hígado) y Mascherano (16º).

El Barça destaca también en el número de asistencias con gol, en los que sólo en las últimas jornadas de Liga fue superado por el Madrid (68-64). Messi ha sido el mejor en esta suerte (19 asistencias), sumando al genial Ozil (17) y a Dani Alves (15), que un año más (la temporada pasada ya fue el mejor asistente de la Liga, con 11 pases de gol) ha sido un tremendo generador de juego de ataque para el Barça, sumando además varios goles que le convierten en el jugador más decisivo en ataque tras los delanteros e Iniesta. Un portento fuera de toda duda. Destacan también en la faceta de asistencias Xavi (8º pasador de la Liga con 8 asistencias; tras ser 4º con 9 el año anterior) y Pedrito (12º con 7).

No es el Barça sin embargo el equipo más rematador. Este apartado le corresponde al Madrid, que con 708 remates (18,6 por partido) lidera la clasificación por encima del Barça, que es segundo con 588 (15,5 por encuentro). Esto refleja el estilo más directo y contundente del Madrid, que prueba más veces el tiro como estrategia hacia el gol, mientras que los goles del Barça suelen caer más por su propio peso, frecuentemente fruto de jugadas largas y juego de combinación. El ejemplo perfecto de estas diferencias se personaliza en Cristiano Ronaldo, con enorme diferencia el jugador que más tira a puerta en las dos últimas Ligas, por delante de Messi, segundo también en ambas pero a mucha distancia. Además, ésta ha aumentado mucho en la última campaña, lo que da idea del incuestionable liderazgo que le ha concedido Mourinho a su paisano, que monopoliza buena parte del juego de ataque del Madrid: en la temporada 2009/2010, CR tiró 210 veces a puerta, por 158 de Messi (33% más). En la temporada 2010/2011, con Mou en el banquillo, el portugués ha tirado 244 veces a puerta, por 147 del argentino (un asombroso 65% más, diferencia ligeramente acentuada porque CR ha jugado algún partido más que La Pulga).

Todo esto implica que el Madrid y Ronaldo prueban más, pero el Barça y Messi son más efectivos: en la última Liga, el Barça ha marcado gol cada 6,19 tiros y el Madrid cada 6,94. La Pulga ha marcado un gol cada 4,7 tiros y CR7 cada 6,1 tiros. En el caso de los equipos, la diferencia se debe probablemente a que el Barça cuando llega lo hace con más superioridad, con mayor claridad, fruto de su juego de combinación, que permite que las situaciones de peligro creadas son "más peligrosas" que las que crean sus rivales. En el caso de las dos estrellas, la diferencia se debe sencillamente a que Messi es mejor: es más efectivo y letal, y llega a las situaciones de gol con mayor claridad por su gran superioridad sobre sus rivales.

Sin embargo, en el apartado de remates el Barça sí ha sido el mejor, a pesar de que el Madrid tiene en teoría un estilo más defensivo, un entrenador especialista en la defensa y una de las mejores defensas, sino la mejor del mundo. A esto se suma la plaga de lesiones de la línea defensiva del Barça en la temporada, que debería haber dificultado sus tareas defensivas. Sin embargo, el Barça sólo ha recibido 7,2 remates por partido, por 10,1 en el caso del Madrid. Otra gran muestra del estilo del Barça, que se defiende atacando, con la posesión del balón, y sumando a ello una gran línea defensiva que ha jugado a un gran nivel.

Siguiendo con el análisis de los jugadores, Messi se ha quedado este año en 31 goles en Liga, superado por Ronaldo (40) en parte porque éste ha jugado más partidos. Sin menospreciar la descomunal cifra del portugués, propia de un auténtico coloso, hay que decir que al registro de Messi hay que añadir sus 19 asistencias, que suponen que La Pulga ha generado 50 goles en Liga, y que sólo 4 de sus goles han sido de penalty. Cristiano Ronaldo ha dado 9 asistencias, lo que suma 49 goles generados por la estrella portuguesa, aunque 8 de sus goles anotados fueron de penalty. En cualquier caso, los registros de los dos mejores jugadores del mundo son sencillamente fantásticos.

Para acabar, queda el análisis de las estadísticas relativas a los arbitrajes. Al menos las más determinantes. En los últimos dos años mucho se ha hablado desde ciertos sectores del madridismo del llamado "Villarato". En la última liga, con Mourinho en el Madrid, las acusaciones se han intensificado, pero...¿se corresponden estas quejas sobre supuestos favoritismos arbitrales con los datos reales?. La respuesta es, rotundamente, negativa. El Barça, a pesar de haber ganado las 2 ligas mencionadas con bastante superioridad, y de tener mejor diferencia de goles en ambas ligas, ha sido muy perjudicado en relación con el Madrid en las cifras de penalties señalados: en la última liga, el Barça "pierde"ampliamente en penalties a favor en comparación con el Madrid (5-12), y también en penalties en contra (5-4). En la temporada anterior, la situación fue parecida: 3-8 en penalties a favor, y 1-2 en contra. Es decir, el saldo neto de penalties ha favorecido al Madrid en las dos temporadas de auge del "Villarato", por la significativa diferencia de +8 esta última temporada, y +4 en la anterior. Es decir, el Madrid ha sido claramente beneficiado por los árbitros en el apartado de penalties. Esto se ratifica analizando los mismos, ya que se constata que entre los penalties señalados al Madrid figuran al menos varios piscinazos descarados de Di María y Marcelo.

En cuanto a las tarjetas, la cosa varía. El Madrid recibe más amarillas en la misma proporción que hace más faltas que el Barça: en 2011 en torno a un 35% más de faltas cometidas y amarillas recibidas, diferencia aumentada respecto a la de 2010 con Pellegirini (13% más de faltas y amarillas que el Barça entonces). Esto también parece reflejar un estilo más duro por parte del Madrid de Mourinho en comparación con su antecesor...característica que, sin duda, se ha podido comprobar en numerosas ocasiones a lo largo del año.

En cuanto a expulsiones, en la última liga el Madrid ha recibido más (7 por 2 del Barça), lo cual cuadra con el mayor número de faltas y de amarillas recibidas (que también influyen directamente en las expulsiones por doble amonestación). Sin embargo, en la temporada anterior, en la que la teoría del Villarato alcanzó su máximo apogeo, el número de rojas fue favorable al Madrid: 5, por 8 recibidas por el Barça...a pesar de recibir el equipo catalán menos amarillas y realizar menos faltas.

En definitiva, las cifras muestran el dominio del Barça, la excelencia de sus principales jugadores, y el carácter absurdo de las teorías conspirativas sobre arbitrajes que defiende una parte del madridismo. Los datos son objetivos y, como siempre, explican una parte significativa de la realidad, aunque no toda. Aunque les pese a algunos, los datos hablan, y lo hacen alto y claro. Las cifras también avalan al Barça como el mejor de modo indiscutible. Por tercera vez consecutiva.

martes, 17 de mayo de 2011

Una liga para el recuerdo

El Barcelona de Guardiola se ha proclamado, con dos jornadas de antelación, campeón de una Liga memorable. Lo será por muchos motivos, y aunque sobrarían motivos futbolísticos para el recuerdo, algunos se han empeñado en que se recuerde por otras cosas. En todo caso, el tiempo pone a cada uno en su sitio, y aquí no será excepción.

El equipo blaugrana ha tenido que competir con el mejor Madrid de los últimos años, que tiene posiblemente la mejor plantilla del mundo a día de hoy. Aunque su once es inferior al del Barça, su mayor amplitud de banquillo le daba una ventaja en una temporada más dura. Desde la pretemporada, ha habido muchas dudas (tanto en el seno del Barça, como en su entorno, como fuera de él) sobre la plantilla del equipo catalán, ya que había motivos para pensar que era corta tras la marcha de gente del peso de Márquez, Touré, Henry o Ibrahimovic, aparte de otros muy valiosos a lo largo de una temporada como Chigrinsky. Guardiola decidió que con Mascherano, Adriano, Villa y los canteranos sería suficiente para cubrir las bajas (en invierno se uniría el fichaje de Afellay). El tiempo puede haberle dado la razón, pero la realidad es que se ha sufrido mucho, porque la defensa estaba justa y precisamente las lesiones importantes se han producido en esa línea.

Además de la dimensión deportiva y de confección de plantilla, el Barça ha tenido que pelear contra muchos elementos extradeportivos.

El primero, Mourinho. El entrenador portugués ha peleado más fuera del campo que en el mismo. En los dos duelos con el Barça, salió trasquilado en el Camp Nou (5-0) perdiendo el liderato y la batalla anímica; mientras en el Bernabeu el resultado (1-1) fue mucho mejor para el Madrid que el juego exhibido (ultradefensivo), la imagen del equipo y las consecuencias (la liga en bandeja al Barça). La misma cobardía que Mou mostró en el campo ante el Barça, ha sido gran bravuconería y constantes ataques en las salas de prensa. Constantemente. Esto llegó a su grado máximo con su inaceptable y vil discurso tras la ida de la semifinal de Champions perdida (0-2) ante el equipo de Guardiola, en el que su planteamiento también fue tremendamente cobarde en un partido que pedía a gritos valentía por parte del Madrid, ya que el Barça estaba tocado tras la derrota en Copa, y faltaba entre otros Iniesta en las filas blaugrana. Por este discurso, un ataque rastrero, interesado y demagógico a la institución del F.C. Barcelona, la UEFA le pondría 5 partidos de suspensión. Poca falta para semejante afrenta, seguramente. En cualquier caso, castigado justamente, ya que el respeto institucional entre rivales seguramente no había sido vulnerado de un modo tan infame en la historia del fútbol español.

El segundo elemento contra el que ha luchado el Barça, como siempre, la prensa de Madrid. Un año más, la prensa ha amplificado con sus altavoces todas las absurdas denuncias de Villaratos, así como las quejas de Mourinho. Pocas excepciones (como El País) ha habido que ignorasen la estrategia de queja continua del portugués. Al contrario, han apoyado a Mourinho y el Madrid en su campaña de ataque contra el Barça. Esto llegó a su punto culminante con las acusaciones de la COPE sobre dopaje en el Barça, supuestamente filtradas desde el Real Madrid. Pasándose el señorío por el arco del triunfo, Florentino decidió no desmentir tales rumores ni la implicación del Madrid en este rumor, alentando así que éste se expandiera y dañase la imagen del Barcelona. Algo totalmente inaceptable, impropio de un club con la historia y la visibilidad del equipo madrileño.

El tercer problema era la respuesta de los mundialistas. En el equipo campeón de España había 8 jugadores del Barça, y 7 de ellos jugaron casi todos los partidos. Esto era un problema importante: cómo gestionar la "resaca" de un éxito tan importante y mantener el espíritu competitivo. A esto se unen otros problemas también atribuibles a otros mundialistas (Messi, Mascherano, Abidal...): el problema de la respuesta ante una pretemporada mucho más corta de lo normal. Y por último el riesgo de lesiones. Los jugadores afectados han respondido de maravilla, y sólo ha habido contratiempos con lesiones que puedan ser achacables al Mundial en el caso de Xavi (con problemas de tobillo a principio de temporada) y Puyol, que ha estado más de dos meses fuera del equipo.

El cuarto elemento han sido las lesiones en la línea defensiva, con Puyol, Abidal, Adriano, Maxwel y Milito fuera del equipo casi todos ellos al menos dos meses. Los casos de Puyol y Abidal han sido especialmente importantes, ya que con Puyol en el once el Barça no ha perdido ningún partido en esta temporada, y Abidal atravesaba un momento de forma increíble cuando se le detectó el tumor. En la final de Copa sus ausencias fueron fundamentales. Sin embargo, el gran papel de Piqué y los distintos relevos de Puyol (especialmente Abidal mientras duró, jugando a un nivel increíble en el puesto de central) ayudaron a mantener el nivel, incluso con Mascherano reconvertido a central haciendo un gran papel en varios partidos del tramo final de temporada. El tumor de hígado de Abidal supuso un gran susto y también un gran contratiempo, pero la parte positiva ha sido una recuperación más rápida de lo esperado, y todo parece indicar que el francés logrará llegar a la final de Wembley, aunque su estado de forma seguramente no llegará al nivel espectacular de antes de su enfermedad, momento en que probablemente Abidal era el jugador más en forma de la plantilla...y tal vez de Europa.

Sí, ha habido muchas contrariedades y fuerzas en contra. La serie de cuatro partidos contra el Madrid fue agotadora tanto física como mentalmente, y ha llevado a cotas elevadísimas la tensión entre Barça y Madrid, y también entre ambas aficiones. En cualquier caso, y sin entrar en los detalles de quejas y supuestos agravios, tras la serie de enfrentamientos ambas partes tienen motivos para estar al menos relativamente contentas: el Madrid consiguió arañar un título al Barça, y así tomar conciencia de que es posible vencer al equipo de Guardiola, además de obtener la excusa para justificar que Mourinho siga, o los millones gastados en fichajes. El Barça ha ganado claramente su tercera liga consecutiva, confirmando su hegemonía indiscutible en España, y llegado a la final de Champions, lo que confirma todavía más su hegemonía futbolística en Europa (en caso de ganarla serían 2 Copas de Europa en 3 años, y 3 en 5 años).

Hablando de fútbol, el Barça es justo vencedor de Liga porque su superioridad ha sido incontestable. Ha jugado mejor que nadie, ha marcado más goles y encajado menos goles que nadie (sin contar las últimas jornadas, en las que ya la Liga poco le importa al Barça, y el Madrid le ha superado en goles a favor) y en los enfrentamientos directos ha demostrado ser mejor equipo que el Madrid y jugar un fútbol mucho más bonito. Para el recuerdo quedan varios partidos, como los jugados en San Mamés o el Calderón (terminados con la ovación y el reconocimiento de ambas aficiones), y diversas goleadas por cuatro o cinco goles de diferencia, especialmente el 5-0 al Madrid de Mourinho, un espectáculo de fútbol y goles que maravilló a todo el mundo y, al menos por unos días, dejó al portugués sin la posibilidad de quejarse de supuestas conspiraciones o ayudas arbitrales, ya que el Barça barrió a los blancos.

Éste es un Barça maduro, con sus hombres clave en un momento excelente. Valdés ganará su cuarto Zamora, habiendo sido posiblemente el mejor portero de la Liga, con permiso de Casillas. Alves ha completado una temporada complicada (por las gestiones para su renovación) con sobresaliente, con varios goles y el asombroso dato de 14 asistencias (sólo superado por Messi y Ozil). Piqué, Puyol y Abidal han sido casi infranqueables. Busquets y Xavi han rendido a su nivel habitual, esto es, excelentes. Iniesta atraviesa su momento más dulce, ha ganado presencia y continuidad y es el hilo conductor del fútbol de ataque, el hombre clave junto con Messi. La Pulga totaliza 31 goles y 19 asistencias, números de otro mundo. Y Villa y Pedro han marcado 18 y 13 goles respectivamente, aportando mucho al equipo y sabiendo asumir su papel de escuderos de Messi. Mascherano y Keyta, titulares en muchos partidos, han sido cruciales en el campeonato, mostrando gran fiabilidad y polivalencia, y gozando del cariño y reconocimiento de todo el equipo. Lo mismo Adriano y Maxwell, aunque en menor medida. Afellay no ha brillado, posiblemente perjudicado por llegar a mitad de temporada, pero ha apuntado cualidades buenas y fue decisivo en su asistencia a Messi en semifinales de Champions. Y los más jóvenes como Bojan, Thiago, Jeffrén o Fontás (entre otros), han demostrado su calidad y aseguran la continuidad del modelo futbolístico.

El Barça ha sido el mejor, sobradamente. La tercera liga se ha conseguido con mucho mérito por la calidad del máximo rival, y por todo lo demás. El año que viene habrá de nuevo una gran lucha. Quién sabe si con Fábregas a las órdenes de su ídolo, el héroe del barcelonismo, Pep Guardiola. ¿Qué será del Barça cuando no esté él? Sólo de imaginarlo, surge una sensación de desamparo. Sin embargo, la plantilla es la que tiene el verdadero valor. Un equipo que juega al fútbol como los ángeles, y que encuentra en la sencillez y el trabajo el motor para su ambición, que no tiene fin.

Este Barça ha dejado una liga para el recuerdo. ¿Llegarán a las cuatro de Cruyff?.

La mejor final posible en Wembley

El próximo 28 de mayo el fútbol europeo vivirá la mejor final posible de la Champions League. El duelo entre el Barcelona y el Manchester no sólo enfrenta a los dos mejores equipos de la temporada (ambos campeones de sus respectivas ligas con autoridad, la mejor prueba de su hegemonía dado que los campeonatos español e inglés son los mejores de Europa a día de hoy), sino también a los mejores equipos europeos de las últimas dos décadas.

El Barça ha ganado las últimas 3 ligas de forma consecutiva y con gran autoridad. 5 en la última década, y ampliando el periodo a 20 años el Barça ha ganado 10 campeonatos. En el mismo periodo, su máximo rival, el Real Madrid, ha ganado 6 ligas.
En cuanto a éxitos europeos, el Barça contabiliza en los últimos 5 años 2 Copas de Europa, 3 finales (contando la próxima del 28 de mayo) y 4 semifinales; la última de ellas perdida ante el Inter de Mourinho inmerecidamente. A esto hay que unirle la primera Copa de Europa, ganada en 1992 y también en Wembley, la desgraciada final de Atenas contra el Milán en 1994, y la Recopa de Europa ganada con Robson en 1997, y con Ronaldo, Figo y Guardiola entre otros en las filas del equipo catalán. En todo este tiempo el Barça ha tenido una presencia constante en Europa, ha sido una referencia futbolística y ha influido tremendamente en el fútbol desde la revolución de Cruyff. También ha ampliado mucho su masa de aficionados en España y, sobre todo, fuera de nuestro país. Con Guardiola, tras la catarsis de 2009 con la temporada del triplete y las 6 Copas, el equipo ha alcanzado su culmen, un momento de estabilidad deportiva, disfrute de la afición y armonía general. Y con un equipo con una columna vertebral madura pero en su mejor momento, especialmente de sus dos jugadores más determinantes: Messi e Iniesta. El momento más dulce de la historia blaugrana. Ganar la cuarta Copa de Europa supondría la ratificación definitiva, y escribir definitivamente la página más brillante de la historia del barcelonismo.

En cuanto al Manchester United, los números y la trayectoria son muy similares. En los últimos 20 años ha ganado 12 Premiers (incluyendo 4 de las últimas 5 en las que se ha tenido que pelear con el poderoso Chelsea y con otros equipos de alto nivel como Arsenal y Liverpool) y 2 Copas de Europa, ganando también la Recopa de 1991, precisamente contra el Barça de Cruyff y llegando a otra final en 2009, que perdió ante el Barça. La final de Wembley también será, como para el equipo de Guardiola, su tercera final en los últimos 5 años. Pero a diferencia del Baça, que ha ganado sus dos últimas finales disputadas, el ManU llega a Wembley tras la derrota ante el Barça en Roma hace dos años. El Manchester ha sido la otra gran referencia futbolística de Europa. Equipo de culto en buena parte de Europa, admirado en todo el mundo...los Cantona, Keane, Schmeichel, Giggs, Scholes, Cole, Beckham, Van Nistelroy, Rooney, Cristiano Ronaldo...una exquisita combinación de gente de casa y extranjeros de peso han ido relevándose para liderar el equipo y mantenerlo en lo más alto, siempre respetando un estilo vistoso y de ataque, y todo bajo la dirección y apadrinamiento de Sir Alex Ferguson, un viejo zorro que sabe mucho de este deporte.

Los Barcelona-Manchester son ya un clásico en Europa, un clásico casi siempre sinónimo de buen fútbol, de juego alegre y de ataque, y por supuesto, de goles. Barcelona y Manchester jugarán su segunda final de Champions League en sólo 3 años, pero hay mucha más historia detrás. Un año antes, en 2008, los diablos rojos dejaban fuera de la final contra el Chelsea al Barça, con un gol de Scholes en Manchester tras un regalo de Zambrotta. En 1999, el Manchester de los "Beckham Boys" ganaba agónicamente la final de la Champions en el Camp Nou ante el Bayern de Munich, en una competición en la que los dos finalistas habían coincidido en la liguilla inicial con el Barça, dejándolo fuera de la competición (en la fase de grupos los dos enfrentamientos fueron deliciosos y acabaron ambos con resultado de 3-3). Y el primer gran hito entre estos dos equipos, justamente en el gran momento de inflexión en la historia de ambos clubes: la final de la Recopa vencida en 1991 por el Manchester ante el equipo de Cruyff, que había ganado con tremenda superioridad esa liga (rompiendo la racha de 5 ligas de la Quinta del Buitre), y que llegó a esa final con importantes bajas, como las de Zubizarreta y Stoichkov).

Ese año, 1991, hace exactamente 20 años, marca el arranque de los dos equipos más vistosos, influyentes y exitosos de Europa en las dos décadas siguientes. El Manchester ganaría su primera Premier en un cuarto de siglo dos años después, 1993...el comienzo de un dominio hegemónico en la liga inglesa. Y el Barça de Cruyff ya había comenzado su histórica trayectoria con su primera liga, que el año siguiente quedaría impresa en la historia con la final en el antiguo estadio de Wembley, y que juntaría 3 ligas consecutivas más.

En medio, un gran número de enfrentamientos para el recuerdo, para el paladar de los amantes del fútbol. Desde el 4-0 en el Camp Nou en Copa de Europa, con Stoichkov y Romario destrozando al equipo de Ferguson (Sir Alex reconocería después que ese día había aprendido mucho del Barça), pasando por partidos como el 3-3 en el Camp Nou en el año 1999, en el que el ManU volvería al Camp Nou para derrotar al Bayern, y en el que aquellos "Beckham Boys" dejaron una preciosa huella (con un magnífico gol para el recuerdo de Andy Cole) hasta el 2-0 de 2009, con el inolvidable gol de Messi levitando para cabecear ante Ferdinand al contrapié de Van der Saar, cómo no, a exquisito centro de Xavi y, cómo no, tras jugada de raza de Puyol.

La final del 28 de mayo es, por tanto, la mejor imaginable. Dos décadas después del comienzo de la etapa más dorada para ambos, en Londres lucharán dos equipos con historias paralelas, que han vivido a la vez el momento más luminoso de sus trayectorias, encandilando al mundo con su fútbol de ataque, y apoyándose en las canteras más determinantes del fútbol europeo en los últimos años. Dos equipos que se parecen, se gustan, se llevan bien. Dos instituciones (y aficiones) que se respetan y admiran profundamente.

Manchester y Barcelona se reencontrarán en el gran marco de Wembley, una plaza de renombre, y con los dos rivales jugando en casa: los diablos rojos por geografía, jugando a 300 Km de Manchester, y porque Wembley también fue, como para el Barça, el escenario de su primera Copa de Europa; los culés por el "reciente" recuerdo del trallazo de Koeman en la memoria de todos y por tener como entrenador a Guardiola, uno de los héroes de Wembley y precursor de la excelencia actual de La Masía, en el banquillo.

El fútbol está una vez más de enhorabuena. La final será la gran fiesta del fútbol. Que gane el mejor...y si no, que gane el Barça.

miércoles, 4 de mayo de 2011

El fútbol está de suerte, el mejor equipo seguirá reinando

3 de mayo de 2011.
Semifinales de Champions League, vuelta.
Barcelona 1 - Madrid 1

La temporada 2010-2011 afronta su tramo final, el mes de mayo, con el mismo equipo en el trono del fútbol español y europeo. Florentino Pérez, que en su segundo proyecto en el Bernabeu se había propuesto desbancar al mejor equipo de la historia, tiene que afrontar el hecho de que a pesar de haber invertido más de EUR 400 Ms en 2 años, no ha conseguido armar un equipo que juegue tan bien como el Barça al fútbol, ni tampoco un equipo capaz de combatirle en resultados.

Ésta ha sido, es, una temporada repleta de tensión. Algo que se veía venir, ya que jugaban varios factores. A la tensión de temporadas anteriores (aumentada con la presión mediática desde Madrid con la teoría del Villarato, los cagómetros o el asunto Cristiano-Mtlinga), se le ha unido la presión del segundo año de Florentino y la urgente necesidad de ganar algo para invertir el ciclo ganador del Barça. Por si esto fuese poco, ha entrado en juego el elemento más desestabilizador de todos: José Mourinho. El entrenador portugués ha sido fichado por Florentino como su último cartucho para atacar y vencer al Barça. Un entrenador con gran historial, pero perfil más propio de equipos ingleses o italianos, de ligas de brega y lucha, que para un equipo como el Real Madrid y una liga como la española. A pesar del riesgo evidente y de la controvertida personalidad del portugués (no muy alineada con los supuestos valores del Madrid), el dirigente del Madrid y de ACS se la jugó con Mou. La última esperanza blanca, para tumbar al equipo de Guardiola.

Con todos estos ingredientes, la temporada ha sido tremendamente convulsa, más que nunca. Un año más, el Barcelona ha tenido que aguantar todo tipo de acusaciones sobre supuestos favores arbitrales. Acusaciones bastante extrañas, ya que un año más (el anterior fue un calco), el Barcelona a pesar de liderar con solidez la Liga, a pesar de ser el equipo que marca más goles y tiene más ocasiones...es uno de los equipos con menos penalties a favor pitados: sólo 4 a día de hoy, frente a 11 a favor del Madrid (sólo superado por los 12 señalados al Sevilla). Datos como éste, incontestable, demuestran que la teoría del Villarato es una cortina de humo. La realidad es que el Barça ha sido beneficiado en alguna ocasión igual que cualquier otro equipo. Y perjudicado también unas cuantas veces, como el resto.

Sin embargo, favores descarados al Madrid (la expulsión de Albelda en el Bernabeu con 0-0 en el marcador en Liga, el robo con el Sevilla en semifinales de la después ganada Copa del Rey, varios penalties a favor ante piscinazos de Di María o Marcelo, el último de los cuales supuso el empate ante el Barça en Liga...o la final de la Copa del Rey vencida gracias a la permisividad de Undiano Mallenco) no son aireados con la misma dureza ni por el propio Barcelona a nivel institucional ni por la prensa. El Madrid y su entorno mediático, sin embargo, han tomado la estrategia del "todo vale": acusaciones constantes de Mourinho contra los árbitros (por ejemplo la lista de los errores tras el Madrid-Sevilla), secundadas por Valdano, por muchos jugadores y hasta por el propio Presidente; provocaciones y ataques constantes, denuncias sobre falta de fairplay, etc. Pero en esta temporada se han sobrepasado los límites del mínimo respeto y deportividad, fundamentalmente en dos ocasiones: la primera es las acusaciones de dopaje contra los jugadores del Barça. Algo inadmisible, y que ni Florentino ni ningún directivo del Madrid han desmentido a día de hoy, cosa que les retrata. La segunda, el ataque dialéctico de Mourinho tras la ida de la semifinal de Champions (0-2), dirigiendo un ataque al Barcelona y su afición que fue mucho más allá de lo que ningún entrenador haya hecho nunca. Una difamación imperdonable, con el único objetivo de ocultar los errores propios, y ensuciar la imagen del rival.

Todo esto es especialmente grave y surrealista a la vista de cómo el Madrid ha sido beneficiado en múltiples ocasiones, sin que se armase ningún revuelo comparable al que se ha armado con una sola jugada, la (justa) expulsión de Pepe en Champions. De hecho, el Madrid ha ganado la Copa del Rey gracias a 3 escándalos: la ida y la vuelta de semifinales ante el Sevilla (un gol de regalo en cada partido para el Madrid) y la final contra el Barça, en la que Undiano Mallenco perdonó no menos de 10 tarjetas claras al Madrid, permitiendo un juego duro que no se le veía al equipo blanco desde hace décadas. Revisando las imágenes de este partido, resulta inconcebible que el Madrid llegase al minuto 120 (momento en que Di María, como en una broma pesada, fue expulsado por doble amarilla) con 11 jugadores. Sin embargo ante estos hechos España fue feliz, no hubo debate sobre los favores arbitrales al Madrid, y lo peor que pasó fue que a Ramos se le cayó la copa del autobús. El Barcelona no atacó al Madrid ni al árbitro, y aceptó la derrota.

De todo esto parece desprenderse que el Madrid a nivel institucional y su entorno mediático, no ha sabido perder con elegancia; cosa que sí hizo el Barça tras perder la Copa. Da la impresión de que una parte del madridismo está cada vez más furiosa por las victorias del Barcelona, y recurre a cualquier arma con tal de desestabilizar o dañar la imagen del rival. La visión de que el fin justifica los medios.

La realidad es que en la serie de 4 derbies entre Barça y Madrid, el Barça ha demostrado que es mejor equipo y juega mejor al fútbol (especialmente si se juega de tú a tú), y sólo Undiano y Casillas han salvado al Madrid con unas cuantas paradas para el recuerdo. Ayer, en la vuelta de la Champions, volvió a ocurrir con al menos dos paradas fantásticas en la primera parte.

Y en el otro partido de la temporada, el resultado lo dice todo: 5-0.

En definitiva, en el terreno del debate y las declaraciones gana el Madrid, porque su maquinaria mediática es mucho mayor. Sólo así se explica todo el lío (casi un conflicto nacional) con la expulsión de Pepe, o el debate de hoy con el "gol anulado" a Higuaín. Los mismos que dicen esto no abrieron la boca tras la final de Copa o tras las semifinales ante el Sevilla. O cuando el año pasado un árbitro robó la final en el Bernabeu al Barça en Milán, ante el Inter de Mourinho. Para el madridismo y para Mou aquello fue un gran triunfo ante el Barça, sin recordar el lamentable arbitraje para el Barça en aquel 3-1. ¿Amnesia selectiva?.

Al final, tras tanta palabrería, propaganda, y ruido mediático, en lo que importa, esto es, el juego, el fútbol...ahí gana el Barça, con total justicia y merecimiento. Por mucho que les pese a algunos. Y esto quiere decir que gana el fútbol, gana el deporte. Seguramente por eso la Copa del Rey saltó del autobús del Madrid. No era un buen sitio para estar.

Las malas maneras y la antideportividad de Mourinho han sido vencidas por el Barça, el mejor equipo, el más bonito y aseado. El rey de Europa, incluso aunque pierda la final contra el Manchester. Un equipo para recordar.