Supercopa de España (vuelta)
17 de agosto de 2011.
Barcelona 3-Madrid 2 (ida 2-2)
La temporada 2011-2012 empezará con los decibelios igual de altos que el final de la anterior campaña. Mal síntoma teniendo en cuenta que todo está por disputar. Viendo lo que pasó el último año, casi fatiga pensar en lo que puede llegar a pasar en el transcurso del que se avecina.
En la Supercopa de España, el Barça se impuso al Madrid, tirando de suerte a falta de preparación (el Madrid llegó al trofeo con un 50% más de minutos de preparación que el equipo catalán) y, sobre todo, del enorme talento de sus mayores estrellas, especialmente Messi, el mejor futbolista del planeta cada vez con menos discusión.
El Madrid jugó los dos partidos más de tú a tú que nunca al Barça de Guardiola, gracias a su mejor preparación física. Esto le permitió presionar al Barcelona muy arriba, e impedir mejor que nunca la salida fluida del balón desde atrás que caracteriza al equipo de Guardiola. Esto último se hizo patente sobre todo en la primera parte del partido de ida, en el que un Barça sin Piqué, Busquets y Xavi (tres hombres clave para asegurar la salida del balón), se vio perdido e incapaz de sacar el balón jugado desde su zaga. Mascherano y Abidal, dos centrales postizos, no eran capaces de mezclar adecuadamente, y Thiago y Keyta no eran socios de garantías para Iniesta en el centro del campo. Además el manchego, cada vez que cogía el balón e intentaba algo, era objeto de falta, por lo que el Barça no era capaz de hilar su juego, y no generaba peligro. A pesar de todo ello, y con el Madrid más encima que nunca, el Barça salió vivo del Bernabeu gracias a Valdés y los fallos del Madrid (sobre todo Benzema, que a pesar de su brillante jugada en la asistencia a Ozil en el primer gol blanco, falló al menos dos goles muy claros, uno de ellos con una buena intervención de Valdés) y sobre todo gracias al talento de sus estrellas: Villa, con un tremendo disparo, batió a Casillas a la media hora en el primer tiro del Barça y tras pase de Messi en su primera aparición. El propio argentino hizo el segundo en una jugada de picardía, lucha y talento en la que aguantó sorprendentemente la embestida de Khedira y sentó a Pepe, para después batir a un indefenso Casillas. En el descanso, Mourinho y en general el madridismo tenía que estar atónito ante el 1-2 del marcador: siendo netamente superior, el Madrid perdía injustamente. En la segunda parte, que fue más igualada (entraron Xavi y Piqué, y se notó mucho), el Madrid consiguió empatar y hacer algo de justicia. La mejor noticia para el Barça, más allá del magnífico resultado en condiciones muy inferiores al rival, fue el juego desplegado por Alexis, el nuevo fichaje: el chileno fue posiblemente el mejor de los blaugrana en un debut nada fácil (Supercopa en el Bernabeu y con un rival herido en su orgullo y a por todas en su casa). Alexis no se escondió en muchos momentos se echó el equipo a la espalda; luchó, pidió el balón, se peleó con todos, regateó, desbordó...y dio motivos para que la afición barcelonista esté contenta con su llegada. Pedrito no lo tendrá fácil para ser titular, y la delantera tiene un gran refuerzo, muy necesario para la dura campaña que viene, y a la vista de lo justo que acabó las dos anteriores.
El partido de vuelta llegó tras unas polémicas declaraciones de Karanka, en las que por enésima vez insinuó ayudas arbitrales al Barça en el Bernabeu, en un partido en el que las únicas decisiones arbitrales cuestionables fueron algunas posibles tarjetas a Xabi Alonso, más leñero que nunca, o Pepe, en su línea habitual. El choque en el Camp Nou se presentaba muy atractivo, con el Barelona jugando en casa y con el equipo de lujo excepto Puyol. El Madrid traía un sabor agridulce, ya que en la ida había sido superior, pero también era cierto que no había sido capaz de ganar, y había perdido la ocasión de dejar la eliminatoria muy a su favor. El partido no defraudó. Se jugó de poder a poder, con el Madrid jugando de modo parecido a la ida, y con el Barça con más fluidez gracias a la presencia de Xavi, Busquets e Iniesta. El equipo de Mourinho, a pesar de jugar mejor que en el curso pasado, siguió su línea agresiva, con Pepe dando un festival de patadas, patadas y puñetazos (alguien debería adoctrinar a este genial pero descerebrado defensa...aunque es mucho pedir para el entrenador portugués), o con Marcelo haciendo varias entradas duras e innecesarias. El partido fue un gran intercambio de ocasiones, un encuentro de gran intensidad impropio de una pretemporada. En el intercambio de golpes, con ocasiones en las dos áreas y con los dos porteros salvando varios goles, salió victorioso el Barcelona gracias a la genialidad de sus dos mayores talentos, Messi e Iniesta. Con menos continuidad física del Barça, inferior en este aspecto a los blancos, los dos pequeños genios se bastaron para triturar a la defensa del Madrid con un primer gol antológico del manchego tras jugada y pase colosal de Messi al inteligente desmarque de Iniesta. Cristiano Ronaldo empató el partido tras una jugada extraña y embarullada con centro desde el lado izquierdo, en la que la defensa del Barça defendió mal, demasiado atrás y sin tirar adecuadamente el fuera de juego. Y justo antes del descanso, el Barça hizo el 2-1 a la salida de un corner. El rechace llegó a Messi al borde del área, que al primer toque quebró a Carvalho dándosela con el pecho a Piqué, que se la devolvió de tacón al argentino. Éste, imparable, se coló hasta la derecha de la portería de Casillas, que salió a los pies de Messi tapando la portería todo lo que pudo...menos un minúsculo hueco por el cual el genio del Barça picó el balón con su pierna mala. Un gol de videojuego, en el peor momento para el Madrid.
En la segunda parte, en la que la afición del Barça daba el partido por resuelto, el Madrid igualó la eliminatoria en el minuto 81, con un gol de Benzema también a la salida de un corner; un gol desafortunado para el Barça tras varios rechaces, que metió el medio en el cuerpo a la afición. Otro gol del Madrid, entonces o en la prórroga, casi sentenciaba la eliminatoria. Pero no se llegó a eso: Fábregas, que había entrado por primera vez al Camp Nou con la camiseta del Barça un poco antes, participó en el tercer gol en el minuto 87, acelerando con Messi una preciosa jugada al primer toque que La Pulga culminó tras una gran asistencia de Adriano. El Camp Nou se volvió loco, el Barça se imponía una vez más. También se volvió loco Marcelo (ya había dado varios síntomas de esquizofrenia anteriormente en el partido), que con el partido casi acabado hizo a Fábregas una entrada salvaje y sin intención de jugar el balón. Una entrada que podía haber lesionado a Cesc fácilmente. La tangana que siguió, lógica tras semejante acción en un partido vivido a 200 pulsaciones por jugadores y cuerpos técnicos, fue un triste final para una preciosa competición por parte de los dos equipos, un enorme enfrentamiento en el que el Barça ganó gracias a su talento, a pesar de que el Madrid estaba mucho más fuerte físicamente y mereció más en el doble duelo.
Tras la batalla en el campo, ha llegado la batalla postpartido, con acusaciones mutuas sobre quién causó la tangana, o qué sanciones debe haber para cada implicado. El Madrid y sus medios de comunicación afines han hecho una campaña contra el Barça, para intentar alegar que la tangana la causó en realidad el equipo catalán por supuestas provocaciones verbales (se deduce entonces que los blancos no provocaron ni física -lo cual es falso- ni verbalmente -lo cual es increíble) o por un par de escupitajos de Messi al lado del banquillo del Madrid (surrealista), obviando la salvaje entrada de Marcelo como catalizador evidente, especialmente en un partido y momento de tanta tensión...tensión que el Madrid contribuyó a generar también con sus provocaciones y acciones violentas durante todo el partido, capitaneadas cómo no por Pepe y Marcelo en el campo, y por Mou en el banquillo.
La realidad es que ganó un equipo, lo hizo sobre el campo, y de modo intachable. El otro equipo, su equipo técnico y su directiva, deberían saber perder con deportividad tras haber hecho dos grandes partidos, y haber sido incluso mejores que el rival. Pero no lo han hecho, no lo han aceptado: Marcelo actuó violentamente poniendo en peligro la integridad de un compañero de profesión, Mourinho se convirtió en el primer entrenador del Madrid en agredir a un rival, Casillas declaró ante las cámaras aún en el campo que Cesc se había tirado, el equipo blanco no se quedó a ver la entrega del trofeo en una falta de respeto y deportividad institucional tremenda (con Alonso declarando después cínicamente que no conocían el protocolo...como si tras 100 años de fútbol no fuese de sobra conocido por todos que el subcampeón honra al campeón viendo la entrega del trofeo) y, por supuesto, Mourinho no reconoció su mala acción en rueda de prensa, faltando al respeto de modo público, para más inri, a Tito Vilanova.
Mourinho, y el Madrid por extensión al permitir y tolerar todas sus locuras, han perdido el norte definitivamente. Jugadores caballerosos como Casillas o Alonso se están convirtiendo en mentirosos o paranoicos. Y la imagen que da el club es lamentable. Aunque Mourinho sea la última esperanza blanca para parar la marcha triunfal del Barça, Florentino Pérez está cometiendo, al darle carrete al portugués, un error peor incluso que cuando echó a Del Bosque o cuando dejó ir a Makelele. Si las cosas no cambian, si alguien no modera a Mourinho, acabarán haciéndose buenas las palabras de Guardiola: un día, la cosa va a acabar mal.
miércoles, 24 de agosto de 2011
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La verdad es que tras el partido de ida en el que el Madrid le plantó cara al Barça, parecía que este inicio de temporada iba a ser algo distinto...Puro espejismo!
ResponderEliminarDaba la impresión de que el Madrid se iba a dedicar a jugar de tú a tú al Barça, con una gran presión en en centro del campo, algo que reclamaron y echaron de menos muchos madridistas la temporada pasada.
Pero no fue así, como se vió en el partido de vuelta: Mourinho sigue en sus trece de intentar desprestigiar las victorias del Barça amparándose en las ayudas arbitrales por medio de su "Macario" personal, un tipo llamado Karanka.
Es cierto que en la ida el árbitro se comió un penalty a Bacon-queso, pero se comió otro a Pedro en los minutos finales, así que empate en todo. Mención aparte merecen las entradas excesivamente duras de algunos jugadores como Pepe o Marcelo.
Lo más preocupante es que hay mucha gente que se cree todo lo que el manipulador de Mourinho dice o hace y alguno creo que hasta está abducido. Hablo, por ejemplo, de Casillas, hasta hace poco un tío muy cordial y correcto, pero al que se le está yendo la olla con su manera de ver las cosas y con sus declaraciones; y no nos olvidemos que es el capitán de la Selección.
Creo que en general, se le está yendo de las manos a un club (y a su presidente, otra marioneta para Mourinho) que siempre ha defendido su señorío y que gracias a su entrenador, se lo está cargando en muy poco tiempo. Por muy bueno que sea, creo que hay cosas que no se deberían permitir.
Solo espero que los madridistas se den cuenta a tiempo y solo tengamos que hablar de futbol en el futuro, algo que hacíamos no hace tanto tiempo.
Así es, Mourinho habla lo mínimo de fútbol, porque como él pierde y el Barça gana, es lo que le interesa. El Madrid jugó bien y mereció más, y en vez de destacar eso y felicitar al rival, lo que hace es agredir a Vilanova, ordenar que los jugadores no se queden a la entrega del trofeo y luego por supuesto seguir echando mierda con sus declaraciones.
ResponderEliminarLo de Casillas es muy triste. Entiendo que un tío como Mou es muy autoritario y que el "conmigo o contra mí" es complicado...pero Casillas es dios en el Madrid (y en la selección), y no debería caer en ese juego. La llamada a Puyol y Xavi (y Piqué?) y la convocatoria de la cena con los internacionales españoles del Barça entiendo que es una manera de rectificar, aunque sus palabras al acabar la Supercopa fueron lamentables. Rectificar es de sabios...pero más de sabios es hablar con prudencia, y en el último año Iker ha perdido mucha. Ayer en el trofeo Bernabeu Mou le castigó, parece, por esa rectificación con los del Barça...otra demostración de que Mou sólo entiende de GUERRAS. Su planteamiento de que el Barça es el ENEMIGO y no su gran rival está en la base de todo lo que está pasando. Y la cosa va a seguir yendo a peor. El año que viene veo a Mou fuera del Madrid. Dudo que Casillas (por ejemplo) o Florentino aguanten mucho más en esta película...si no gana Liga o Champions creo que Mou se va seguro. Y si gana una o las dos, ya veremos.