lunes, 3 de octubre de 2011

Las cosas siguen más o menos igual

Jornada 7.
2 de octubre de 2011.

El Barcelona vuelve a ser líder (colíder, junto al sorprendente Levante) de la Liga, con un punto de ventaja sobre el Madrid, Málaga y Valencia. Pocas cosas han cambiado respecto del año pasado: el Barça sigue siendo el equipo que mejor juega, pero el Madrid es un equipo temible, competitivo y con una enorme capacidad goleadora. Los dos grandes golean con facilidad: igual que el Barça le casca 5 goles al Atlético y al Villarreal, serios candidatos a Europa, el Madrid puede ganar 0-4 en el feudo del Espanyol haciendo gala del "punch" letal de los últimos años.

A pesar de un inicio de temporada muy accidentado por diversas lesiones, el Barça está consiguiendo empezar el curso con algo de ventaja. No es poco, habiendo tenido fuera a Piqué y Puyol, al brillante fichaje Alexis, y al futbolista en mejor forma del arranque del año con permiso de Messi: Andrés Iniesta. La baja de Afellay, que se perderá casi todo lo que queda de temporada, también resta fuerzas en ataque. El problema de las bajas en defensa, muy importantes (los dos centrales titulares) las ha suplido Guardiola atacando más: poblando más el centro del campo y aumentando el dominio de los partidos. Mascherano, Abidal y Busquets han cumplido como centrales de repuesto guardando el fuerte con un resultado notable. Y, en posiciones ofensivas, Fábregas ha suplido con maestría la baja de Iniesta. Esta tarea, enormemente difícil por la importancia y calidad del genio manchego, la ha llevado a cabo Cesc con una naturalidad propia de un fenómeno. El hijo pródigo del barcelonismo ha jugado, ha combinado y dado goles (especialmente entendiéndose con Messi como si nunca hubiesen dejado de jugar juntos) y sobre todo ha marcado: 4 goles en Liga (más 3 asistencias), y 1 gol que sentenció la final de la Supercopa. Fábregas ha demostrado en muy poco tiempo que su fichaje ha sido un acierto.

Cuando Fábregas se ha unido al grupo de lesionados, otros han cogido el testigo. En Gijón, Thiago hizo de Cesc, el que estaba haciendo de Iniesta. El hijo de Mazinho, una incógnita para muchos, también está demostrando con su juego que tiene nivel para jugar en el equipo. En Valencia, dos jornadas antes, posiblemente en el mejor partido en lo que va de Liga, Thiago fue clave con su entrada en el campo para que el Barça consiguiera empatar el partido. Incluso le puso un gol en bandeja a Messi con una asistencia exquisita digna de Laudrup o el mejor De la Peña, pero la Pulga por una vez no la aprovechó.

Así, el Barça aunque con muchos problemas está viendo cómo los teóricos secundarios están sumando y contribuyendo tanto como los titulares: Fábregas, Keyta, Thiago, Mascherano, Abidal como central, Adriano, (también clave en Valencia y Gijón)...demuestran que el Barça tiene una plantilla compacta, y que el nivel de la plantilla ha subido respecto al año anterior. Y su nivel de juego sigue siendo espectacular, con partidos memorables y un gran fútbol.

El Madrid también sigue en su línea. Con Higuaín recuperado (impactante hat-trick en Cornellá), la competencia con la mejor versión de Benzema será muy positiva para el equipo, e interesante para el espectador. Cristiano está imparable, y Ozil desborda calidad, ahora también con algo de competencia por parte de Kaká, que Mourinho quiere sumar a la causa. La defensa sigue siendo fuerte y Casillas sigue salvando partidos, como toda su vida. La mayor duda de Mou es a quién poner al lado de Xabi Alonso. Khedira, Coentrao (30 millones casi obligan a ponerlo en el equipo, pero Marcelo es intocable), Lass, Sahin...Sin embargo, futbolísticamente el equipo muestra fisuras. Ha hecho buenos partidos o al menos tremendamente efectivos (como en Zaragoza o Cornellá) y ha marcado muchos goles. Pero ha cedido una derrota y un empate en visitas a rivales menores (Levante y Racing) jugando además muy mal, y las ha pasado canutas contra Getafe e incluso contra el Rayo (a pesar del engañoso resultado final, 6-2). Aunque el equipo ha mejorado sobre el papel respecto al año anterior, en el campo se está mostrando bastante irregular y los 5 puntos perdidos de 18 disputados ilustran los problemas comentados.

En la parte extradeportiva, Mourinho y Florentino siguen haciendo exhibiciones públicas de amor compartido y básicamente instalados en el victimismo y la falta de respeto. No pierden ocasión, sobre todo claro está el entrenador portugués, para atacar al Barça directa o indirectamente, o para meter presión a los árbitros. A pesar de que precisamente les están ayudando: Clos Gómez le regaló a Cristiano Ronaldo un penalty inexistente hace poco que ayudó a desatascar el partido, mientras a Messi en las últimas 3 jornadas le han robado 3 penalties clamorosos (2 en Valencia, partido clave en el que el árbitro quitó 2 puntos al equipo catalán, y otro en Gijón esta jornada, curiosamente Clos Gómez de nuevo).

Un año más, los que se quejan son los mismos que son más beneficiados: el Madrid encabeza el ranking de penalties a favor (3 en 6 jornadas) mientras el Barça la cierra (0), a pesar de los clamorosos penalties cometidos sobre Messi, entre otros. ¿Casualidad?. No, el año pasado pasó lo mismo: Mourinho no dejó de quejarse, pero a final de liga el saldo neto de penalties (penalties a favor menos penalties en contra) fue de +8 para el Madrid y de ¡¡cero!! para el Barcelona, que fue campeón con total merecimiento y mejor gol-average que el Madrid. En la liga anterior, con Pellegrini en el banquillo (que no lloraba tanto) el saldo fue de +6 para el Madrid y +2 para el Barça, que también fue campeón y con mejor diferencia de goles. Ahora, un año más, las cosas siguen igual: el Barça es líder, juega mejor y tiene mejor diferencia de goles, pero los árbitros no le pitan penalties. Por tanto, se demuestra que los que se quejan son los más beneficiados, y que la teoría del Villarato es tan ridícula como falsa.

En definitiva, no hay mucha novedad: el mismo equipo sigue dominando la liga y siendo la referencia en términos futbolísticos. Los árbitros les pitan los penalties a los de siempre. Y los de siempre siguen, como en los últimos años, calumniando al rival fuera del campo y denunciando una situación que en realidad es la contraria: el Madrid de hoy, como el de siempre, es el equipo de España más ayudado por los árbitros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario