Tras 32 jornadas disputadas, estamos ante la liga más emocionante de los últimos años. No sólo la liga, posiblemente la temporada más fascinante que se recuerda.
El Barça de Messi y el Madrid de Cristiano se retan en España y en Europa, y parece bastante probable (con permiso de los rivales semifinalistas, a cada cual más complicado) una final de Copa de Europa entre los dos grandes españoles. Nunca se ha visto esto, y si finalmente se da, coincidiría en el mejor momento de ambos equipos en los últimos años. El Barça, en el momento más dulce de su existencia, admirado por todo el mundo futbolístico y reconciliado con la historia y por fin tranquilo tras haber ganado su segunda, tercera y cuarta Copa de Europa en sólo 5 años. El Madrid, picado por la hegemonía del Barça, ve cerca la liga (para romper la racha de tres títulos seguidos del Barça), y está a un paso de la final de la Copa de Europa, tras años vagando por el desierto europeo, para aspirar a ganar la tan ansiada "Décima".
El momento es apasionante, con todos los ingredientes de las grandes rivalidades. Y el colofón de la posible finalísima sería tremendo, histórico. Si se enfrentan en la final, y con todos los precedentes de enfrentamientos, polémicas y marrullerías de la era Mourinho en el equipo merengue, da un poco de miedo pensar en la tensión que se puede llegar a crear. Serán 90 minutos que a más de un seguidor le serán imposibles de soportar. Y las polémicas y ofensas tras esa final pueden ser terribles. Futbolísticamente la final sería además apasionante, con dos equipos muy fuertes y un Madrid que confía más en sí mismo gracias al gran partido de Copa del Rey jugado en el Camp Nou, a todo o nada. Ese partido fue muy positivo para el Madrid a pesar de la eliminación, porque fue una inyección de autoestima para los madridistas. Se dieron cuenta de que son menos inferiores al Barça de lo que su entrenador, Mourinho, creía. Se percataron (algunos ya lo sabían) de que pueden jugar de tú a tú al Barça. Con todo esto, la gran incógnita sería cómo le jugaría Mourinho al Barça en la final. Cómo sería de valiente...o de conservador.
Sin embargo aún no han empezado las semifinales y la final es por ahora una posibilidad. La liga es lo primero.
El Madrid ha perdido 6 puntos de ventaja, hasta los actuales 4. Una liga que se daba casi por ganada en vista de la solidez de los blancos y perdida por los culés, que se han venido quejando toda la temporada de diversas ayudas arbitrales recibidas por el Madrid así como de arbitrajes desfavorables sufridas en las propias carnes. Sin embargo, en unas pocas jornadas el Madrid ha pinchado tres veces, mientras el Barça suma 10 victorias consecutivas. Y mira tú por dónde, el miedo ha aparecido en la "casa blanca", por lo que se han recuperado las conspiraciones arbitrales para justificar los pinchazos.
En esta tesitura, el Madrid se jugaba media liga en el Calderón. Un nuevo tropiezo habría sido, seguramente, más de media liga perdida por el golpe anímico y por la posibilidad de que el Barça recuperase el liderato en el Camp Nou. Pero Cristiano mostró ayer su lado más salvaje, su pegada descomunal, y marcó dos goles de bandera desde su casa en Portugal. Sus 40 goles a estas alturas son obra de un futbolista implacable, voraz; y su duelo con Messi es ya mítico. Cristiano salvó los muebles a Mourinho y el madridismo, que vuelven a tener una cierta tranquilidad. Pero no completa. A la visita al Camp Nou, que puede ser media liga (el empate les valdría), se suman visitas delicadas a Bilbao (otra media liga) y Granada, que se puede jugar el descenso en la vista. Y con la visita de un Sevilla en forma por el medio.
Por su parte, el Barça suma y sigue, y tras 30 puntos consecutivos da muestras de una fiabilidad olvidada este año a ratos. Recuperados Iniesta y Alexis de sus lesiones repetidas, con Pedrito compitiendo a buen nivel, con Piqué más enchufado...parece muy posible que el Barça gane los 6 partidos que quedan. Hay motivos para creerlo: en los últimos 3 años, en los tramos decisivos ha sido cuando los de Guardiola han competido mejor. Y Mourinho ha ganado a Guardiola sólo un partido de los diez disputados. El factor psicológico en este sentido, pues, es del catalán.
El duelo en España y Europa se presenta apasionante. El clásico de Liga será de enorme tensión, y si finalmente se da la finalísima...mejor ni pensarlo. Antes, Bayern y Chelsea serán huesos muy duros, por más que sean inferiores a Madrid y Barça. Y este mismo fin de semana, el Barça podría prácticamente perder la liga en el campo del Levante si no gana.
Queda por delante poco más de un mes para decidirse todo. Emociones más intensas que nunca. Por tercer año consecutivo, presenciamos el mayor duelo (Messi-Cristiano) desde aquél entre Kubala y Di Stefano. La posibilidad de una final inédita en Europa que, en caso de darse, será el mayor disgusto para unos y la mayor alegría para otros. Dos entrenadores tan antagónicos como queridos por sus aficiones y temidos por sus rivales. Sobran razones para disfrutar.
jueves, 12 de abril de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario