lunes, 31 de enero de 2011

Media liga para el Barça...pero queda la otra media

Jornada 21
30/01/2011

Tras una vuelta y dos partidos de esta Liga, el Barcelona ya es el claro favorito incluso para la afición del Madrid (el 85% de los lectores del Marca así lo afirman, así como la mayoría de periodistas deportivos afines al Madrid). 7 puntos de diferencia es una distancia importante, teniendo en cuenta que con la diferencia de goles serían 8 y sobre todo considerando el gran nivel al que está el Barcelona. Sin embargo, queda mucha liga (17 jornadas, 51 puntos en juego) y ésta para nada está decidida: ya se han visto cosas parecidas, como la remontada del Madrid de Capello al Barça de Reikjard. Es cierto que el Barça es el que ganará o perderá la Liga (como aquel Barça de Ronaldinho, Etoo y Deco), pero los de Guardiola no deberían confiarse: cualquier tropiezo será aprovechado al máximo por el equipo blanco.

La jornada era peliaguda para los dos grandes. Mientras el Barça visitaba al Hércules, el único equipo que le ha ganado en Liga este año, el Madrid visitaba Pamplona, un campo siempre exigente y difícil. Una jornada peligrosa e importante. Ante este marco, el Barça respondió como de costumbre, de fábula, y el Madrid encalló en el Sadar.

El equipo de Guardiola fue claramente superior al Hércules, y cuando Pedrito metió el primer gol, el marcador ya podía ser tranquilamente favorable a los azulgrana y con holgura. El once de Guardiola planteó un partido muy serio, fuerte atrás (destacando el gran momento de forma de Abidal, que tanto de lateral como de central impone su tremenda autoridad, aporta tranquilidad y rapidez, y no comete fallos) y desequilibrante arriba. Iniesta sigue gustándose, Xavi sigue iluminando el juego (gran asistencia a Pedro en el primer gol) y los delanteros, con el apoyo de Alves, siguen volviendo locas a las defensas rivales. Por si fuese poco, Messi volvió a marcar (por partida doble). Así las cosas, el Hércules no fue rival para el mejor Barcelona de la historia.

El Madrid, sin embargo, tuvo muchos problemas en Pamplona. La ausencia de Xavi Alonso en el once inicial evidenció que el medio vasco es absolutamente imprescindible en este equipo, un futbolista inmenso, pero sin recambio. Por si fuera poco, Mourinho reemplazó a Alonso por un medio defensivo como Lass, tirando a la basura otros recambios más naturales como Granero o León. Así, con un centro del campo sin ningún talento (Lass y Khedira), Mou comenzó a labrar uno de sus mayores fiascos con el Madrid. Un fiasco contra el que no ha tenido excusas. La entrada de Alonso (junto a Kaká y Adebayor, el último fichaje merengue) en la segunda mitad no llegó a tiempo de remediar la derrota de su equipo. Aunque el Madrid tuvo algunas ocasiones, no hizo méritos para ganar un partido que el Osasuna peleó muy bien. Un empate habría sido lo más justo, pero la fe de los locales se impuso. Lo que está claro es que el Madrid va justo de fuerzas y de juego, y que además de los 7 puntos al equipo de Mourinho le separa un mundo del de Guardiola.

Con el juego y estado de ánimo actuales en los dos grandes, el Barcelona tendría la Liga en el zurrón. Sin embargo, el fútbol es muchas veces imprevisible, y el estado psicológico puede cambiar si el Barça pincha...y será muy difícil que no lo haga en los partidos que faltan: El Barça visitará a partir de principios de marzo durante 4 jornadas consecutivas los campos de sus 4 mayores rivales: Valencia, Sevilla, Villarreal y Madrid. Es decir, si el Barça tropieza en alguno de estos partidos (cosa bastante razonable) el clásico podría llegar tremendamente igualado y con el factor psicológico totalmente a favor del Madrid, que eso sí, además de esas 3 visitas, también tendrá que visitar Cornellá, el Calderón y San Mamés.

Con la diferencia de puntos actual y el calendario que queda, si el Madrid ganase este campeonato sería un logro épico. Pero hay que tener en cuenta los momentos, y el "timing" puede favorecer al Madrid si tiene un poco de fortuna: el Barça es el que antes se enfrentará a los rivales más complicados. Si el Madrid salva los próximos escollos (como el Espanyol en dos semanas) y consigue recortar distancias antes del clásico, puede tener su oportunidad. Además, la final de Copa se jugará en plena recta final de la Liga, cuando el Madrid llega a sus peores visitas...un triunfo contra el Barça en Liga y en la final de Copa ante el equipo de Guardiola podría empujar al Madrid hacia el triunfo final.

Aunque lo tiene todo a favor, el Barça no debería confiarse...ni mucho menos. Los 7 puntos de ventaja que tiene ahora mismo no los tendrá, casi con total seguridad, cuando visite el Bernabeu. Todavía pueden pasar muchas cosas.

miércoles, 26 de enero de 2011

El Barça también arrasa en moral

23/01/2011
Jornada 20

El Barça no para. El equipo de Guardiola se impuso en la jornada 20 por 3-0 al Racing de Santander. Un triunfo como los acostumbrados por la escuadra blaugrana: con un gusto exquisito, buen juego, detalles técnicos de enorme nivel y goles de elaboración y estética perfectas. Aunque Villa no marcó y Messi lo hizo de penalty, los dos siguen demostrando su gran nivel de forma. Pedrito marcó otra vez demostrando que es posiblemente el hombre más en forma del Barça, y también lo hizo Andrés Iniesta: su séptimo gol en Liga, máximo registro personal en su carrera, que muestra que este año está asumiendo definitivamente unos galones que sólo las lesiones le han discutido en años anteriores.

La moral en el Camp Nou está por las nubes. Hace ya al menos dos meses que el equipo parece una máquina perfecta, que juega de memoria y que no cede ante nadie. El 5-0 al Madrid fue la confirmación de ese estado de gracia, y en Liga el equipo lleva no se sabe cuántos partidos seguidos contando victorias. Incluidas las 10 visitas de la primera vuelta. Un registro espectacular. Lo mismo pasa con la cifra de goles: si en la segunda vuelta mantiene el ritmo actual, el Barça está en condiciones de superar el récord de goles del Madrid de Hugo Sánchez. El único record relevante que le falta por superar al equipo de Pep.

Con la incorporación de Villa en el engranaje, el equipo ha encontrado la excelencia. El asturiano mezcla fenomenalmente con Messi, Pedrito y los medios, y ha asumido a la perfección su papel en el equipo.

Messi, por su parte, lleva unos registros espectaculares: 19 goles -2 de penalty- y 14 asistencias. Ni siquiera Cristiano Ronaldo puede competir con estas cifras: lleva 22 goles -5 de penalty- y 5 asistencias).

Asimismo, el resto de la maquinaria funciona a la perfección: Iniesta tiene un papel más importante que nunca e irradia felicidad en el campo. Xavi funciona como siempre, un lujo. Alves está que se sale y es un gran generador de juego. Busquets parece que sigue yendo a más, y no tiene techo. Abidal y Puyol viven una segunda juventud. Y Piqué es Piqué. Por otra parte, los secundarios como Keyta, Mascherano o Maxwell no desentonan, y lo único que se echa de menos es un papel un poco más relevante de Bojan.

Así las cosas, el barcelonismo irradia confianza y tranquilidad, un ambiente inusual en el mundo culé, tradicionalmente instalado en la desconfianza, el pesimismo y el victimismo relacionado con el pasado y las afrentas históricas.

En el lado contrario, la situación es la inversa. El madridismo lleva varios años siendo un actor secundario en Europa, y al rebufo del Barça en España. Los últimos dos títulos de Liga del Madrid se debieron más a desajustes en el Barça que a méritos propios. Y futbolísticamente y por títulos, la superioridad del Barça es evidente desde la novena Copa de Europa de los blancos, en 2002 (hace 9 años).

Esto se traduce en que la afición merengue y los medios de comunicación afines se han instalado en el victimismo y en una batalla dialéctica barriobajera de modo permanente. Como no pueden ganar en el campo, lo intentan desde los periódicos y la televisión. Sin embargo ni aún así pueden ante el apabullante dominio blaugrana. Pero insisten en su estrategia. Ahí está toda la ridícula pantomima del "Villarato", amplificada por casi todas las cadenas de TV, y asumida como cierta por buena parte de la afición madridista. Ahí está el episodio de Cristiano Ronaldo con Mtilinga, que la prensa acabó convirtiendo en un absurdo y vergonzoso ataque a Messi. O la permanente defensa a las ofensas y salidas de tono de Mourinho...con los consiguientes roces institucionales (como el del Sporting de Gijón). O por supuesto, las quejas arbitrales que el portugués hace cada semana, con una estrategia de justificación de una posible derrota a final de liga.

Igualmente, a nivel institucional el Madrid atraviesa horas bajas. Las peleas y tensiones entre Florentino, Valdano y Mourinho desestabilizan y perjudican la imagen del club, que por otra parte lleva tiempo lejos de su mejor momento: fichajes estratosféricos, polémicas con diversos clubes europeos, escándalos en la directiva (Calderón), etc.

El equipo va bien, porque vence y tiene excelentes futbolistas. Sin embargo hay cosas inexplicables que denotan desajustes y la ausencia de un proyecto serio: como el fichaje de Benzema por 35 millones, luego convertido en un jugador del montón. El fichaje de Carvalho cortando la progresión del magnífico Albiol. O la proliferación de medios de baja calidad como Gago, los Diarra, etc. La lesión de Higuaín ha supuesto, además de un golpe deportivo, una convulsión institucional con las exigencias de Mourinho, las nuevas tensiones con Florentino y Valdano y las dudas y presión aumentadas sobre Benzema, que ni siendo el único 9 actual consigue sentirse importante y valorado.

El Mundial, logrado con 7 futbolistas del Barcelona en el equipo ideal (Puyol, Piqué, Xavi, Iniesta, Busquets, Pedrito y Villa), 6 de ellos canteranos, y la última ceremonia del Balón de Oro con Messi, Iniesta y Xavi de finalistas, han sido el colofón que supone un reconocimiento eterno al Barcelona y su cantera, al modelo futbolístico del equipo catalán, y a la hegemonía del equipo de Guardiola en el fútbol mundial en los últimos años. Un golpe muy duro para la autoestima merengue. Y un orgullo eterno para la afición culé.

Esto quita el sueño a Florentino y a la afición merengue. Parece que ni con miles de millones en fichajes se pueda combatir el modelo Barça, sus éxitos y su reconocimiento, admiración y simpatía en todo el mundo. Algunos ya no saben que hacer ante la frustración que sienten.

Pues sí, en el madridismo, donde antes había sensaciones de calma y superioridad, ahora hay zozobra, ansiedad y un claro sentimiento de inferioridad. Y en el barcelonismo, la tendencia ha sido exactamente la inversa: ahora hay calma (porque el equipo funciona como un reloj suizo) un sentimiento de tranquilidad histórica (porque el equipo ocupa por fin sin duscusión un lugar entre los mejores en la historia del fútbol), y sobre todo la certeza de que no hay un equipo en el mundo que llegue al nivel del Barça. El equipo de Guardiola sabe que es el mejor. Además de ser líder en la clasificación y el juego, el Barça también arrasa en moral.

miércoles, 5 de enero de 2011

2010, el año de Andresito



Se fue el 2010, el año de España, del Mundial, del entrañable y sabio Vicente Del Bosque y de sus 23 elegidos para la gloria, de "Tarzán" Puyol volando sobre las torres alemanas para cabecear a gol en la semifinal, de las inolvidables lágrimas de Iker Casillas, héroe ante Cardoso y Robben...pero sobre todo, se fue el año de Andrés Iniesta. Andresito, no para los amigos, sino para todos.



Si España fue la reina del Mundial, a nivel de clubes el Barcelona ha sido, como en 2008 y 2009, el gran dominador del fútbol mundial. A las inolvidables 6 Copas de 2009, le siguieron algunas más en 2010: la más importante, una merecida Liga (la número 20 para el club culé) que fue muy bien competida por el Madrid de Pellegrini, el cual sumó un carro de puntos pero aún así no pudo con el Barça. El equipo catalán demostró ser superior tanto en el juego y cifras a lo largo de la temporada, como en los enfrentamientos individuales, en los que fue superior al Madrid (especialmente en el del Bernabeu).

El claro dominio del Barcelona en 2010 no pudo ser culminado con la cuarta Copa de Europa, aunque quedó claro que ningún equipo de Europa le tosía en juego. Sólo el Inter de Mourinho, en semifinales, logró privar a los de Guardiola de la reedición del título. Con un equipo inferior al Barça y, sobre todo, con un juego muy rácano y destructivo, el Inter consiguió doblegar a los blaugrana, apoyándose sobre todo en un partido de ida (3-1) en el que el árbitro regaló la eliminatoria al equipo italiano. La calidad de los Milito, Etoo, Sneijder o Maicon (casi nada) hizo el resto, y el Barça salió trasquilado de San Siro, con un castigo excesivo. La vuelta en el Camp Nou fue una lucha contra la muralla confeccionada por Mourinho, y el Barcelona consiguió ganar (1-0), quedándose a las puertas de su cuarta Copa de Europa, que habría sido legendaria al disputarse la final en el Bernabeu. Mourinho, que ya sonaba como entrenador del Madrid, se ganó su nuevo puesto con este favor eterno al madridismo. E igualmente, el odio eterno de la afición culé, ganado a pulso por otra parte a base de declaraciones y gestos ofensivos.

El 2010 también fue el año de la lucha entre los dos futbolistas dominantes en el fútbol actual: Messi y Cristiano Ronaldo. Aunque la lucha a nivel estadístico (número de goles) fue feroz en la Liga, la realidad es que a nivel futbolístico Leo es muy superior. No es que Cristiano no sea un fenómeno, que lo es. Es que La Pulga es de otra galaxia. Inalcanzable para cualquiera. Posiblemente el mejor futbolista de la historia.

Pero como decíamos, el año 2010 ha sido el año de Iniesta. El adorable manchego, futbolista de clase inigualable actualmente, vivió hasta el éxtasis en Sudáfrica un año muy difícil. A sus permanentes lesiones musculares, que le fueron lastrando toda la temporada, se unió la muerte de su querido amigo Dani Jarque. Así, Andresito vivió momentos realmente difíciles a lo largo de la temporada, también con un importante bajón en su juego al recuperarse debido a una mezcla de motivos: físicos, anímicos y de pérdida de confianza. Llegó a tocar fondo en primavera, con una nueva lesión muscular que hacía peligrar su presencia en el Mundial. Su moral entonces se desmoronó, estaba desesperado. Los suyos le animaron, y el equipo técnico y médico del Barça, con el fisioterapeuta Emili Ricart al frente, le mimó y cuidó para buscar su recuperación tanto física como anímica. Cuando finalmente Iniesta (no sin ciertas dudas por parte de Del Bosque y su equipo) fue convocado para el Mundial, Emili Ricart le dio un vídeo para que el manchego lo viese cada día durante la concentración y durante el Mundial. Un vídeo que mostraba a grandes deportistas (Nadal, Alonso, Federer, Estiarte, etc) pasando por momentos difíciles y finalmente superándolos. Andresito vio el vídeo cada noche durante la concentración y durante el Mundial. La última vez, la noche anterior al partido contra Holanda. Antes de este último visionado, Iniesta había tenido una sesión con el fisioterapeuta de la selección, Raúl Martínez. Éste fue otro apoyo clave para Iniesta en la concentración con la Selección, y una gran ayuda para su recuperación anímica, un amigo y un confidente. Y también, otro motivador. El fisio declaró que en esa última sesión antes de la final se dio cuenta de que "todo estaba su sitio" en el cuerpo de Iniesta, aunque no se lo dijo al futbolista. El manchego estaba a punto, perfecto, justo en el momento idóneo.

En la final, Andrés Iniesta fue el mejor jugador de España. En el tramo final de los 90 minutos reglamentarios y durante toda la prórroga, se veía que era el dominador del partido, el que desequilibraba. Se intuía perfectamente que él era el que inclinaría la balanza. Ya fue así en muchos de los partidos anteriores, desde el choque contra Chile en el partido previo a octavos, en el que marcó un gol culminando en una jugada que él mismo condujo de manera brillante. O con su jugada y pase (pasando por Xavi) para el gol de Villa ante Portugal. O en su enorme jugada contra Paraguay que acaba con el gol interminable gol de los postes de Pedro y Villa. En la final fue una cuestión de insistencia pero el manchego picaba, picaba y picaba, jugaba y combinaba, era el Zidane de España. Un jugador por encima de los otros 21 en el campo. Así, regaló un gol a Fábregas con un pase mágico, que el del Arsenal no atinó a culminar. Y forzó la expulsión de Heitinga en una jugada de Playstation. Y como era cuestión de tiempo, su momento llegó: un balón de Fábregas le llegó tras una jugada colectiva en la que él mismo había dado un taconazo de lujo a Navas en el centro del campo, ayudando a acelerar la jugada. Entonces llegó el balón de Cesc, lo controló, y como cuenta el propio Iniesta, "el tiempo se paró" mientras él esperaba a que subiese tras el bote. "Pude escuchar el silencio". El momento de su vida.




Uno de los mayores momentos que nadie haya vivido en la historia. Y le pegó con toda su alma. "Sabía que sería gol". Y lo fue. 'El gol de todos', como ha dicho el adorable Fernando Torres. Entonces Andresito se convirtió en leyenda, pasó a los libros de historia gracias a ese instante en el que el mundo se paró. El sencillo chico de Fuentealbilla, de familia humilde, que tantas veces lloró en La Masía para convertirse en futbolista estando lejos de su gente...todo una vida de esfuerzo obtuvo su mayor recompensa. Y ¿cómo celebrarlo? Acordándose de su amigo, Dani Jarque. Y recordándoselo al mundo. Los dos quedarán juntos en la memoria colectiva para siempre. Y eso le gusta a Iniesta.

Posiblemente lo que mejor describe a Iniesta es la reacción de la gente ante el pequeño manchego. En esta temporada, en todos los campos de Primera División se le ha aplaudido como a un jugador del propio equipo, lo que da muestra del cariño y la admiración que todos comparten por él. Palabras mayores para la ovación en el campo del Espanyol (equipo máximo rival del Barça y que le ha dado a Iniesta una condecoración por su gesto en la final). O las tremendas muestras de cariño que recibió en Argentina semanas después del Mundial, cuando España fue al país andino a jugar un amistoso. Más allá de esto, a su gente más cercana se le cae la baba al hablar de él. Sin entrar en sus familiares, que nunca son objetivos...ahí están los elogios permanentes de los rivales, de Guardiola, de Xavi y tantos otros compañeros. O las reacciones de sus médicos: como el fisio del Barça, Emili, que le había dado el vídeo, y se emociona hasta las lágrimas al hablar de cómo es Andrés, de lo buena persona que es. O el fisio de la selección, Raúl Martínez, que también se emociona al contar que, cuando llegó el gol de la final, como él no lo pudo ver preguntó a alguien "¡¿quién ha marcado?!". La respuesta fue "¡Andresito!". Cómo se debió sentir el bueno de Raúl.

Por el difícil año que pasó Iniesta y por lo que supone marcar el gol que da un Mundial casi en el último minuto de la prórroga...es estremecedor pensar en lo que pudo sentir en el momento del gol y la carrera posterior. Y cuando el árbitro pitó el final del partido. Debió ser un momento de felicidad máxima, pero también una sensación de que todo cuadra, de un círculo que se cierra. La plenitud más grande que se pueda sentir. Seguramente por eso Andresito dice que "ser feliz como persona es más importante que cualquier título que se pueda ganar". Y por eso, cuando dentro de unos días le den el Balón de Oro, al chico de Fuentealbilla, al futbolista más querido de España junto con Iker Casillas, no le importará demasiado. Al lado de todo lo demás, ganar el Balón de Oro es poca cosa.